4 oct 2010

4 al 8 de Octubre: Semana del Prematuro


Durante la semana del 4 al 10 de octubre de 2010, UNICEF Argentina organiza la campaña “Semana del prematuro”, una semana para reflexionar, donde se desarrollarán videoconferencias, ateneos interdisciplinarios, acciones de difusión intra y extramuros, entrega de materiales didácticos. La semana cerrará con la Fiesta del prematuro, que se realizará en forma colectiva para celebrar la vida de los niños que estuvieron internados por prematurez y/o se atienden ambulatoriamente en distintos hospitales.


La prematurez es la principal causa de ingreso a las unidades de cuidados intensivos neonatales y ejerce una marcada influencia sobre la mortalidad infantil.
Se trata de una condición biológica con prevalencia en aumento a nivel mundial cuyo origen es multifactorial (biológico, ambiental y social). Implica para la mayoría de las personas que nacen con esta condición largos períodos de recuperación y plazos de seguimiento muy extensos.


Derechos de los prematuros:


1) La prematurez se puede prevenir en muchos casos, por medio del control del embarazo al que tienen derecho todas las mujeres: estos controles permiten conocer si existen factores de riesgo o si la mujer es portadora de enfermedades infecciosas para indicar tratamientos y profilaxis. Además posibilitan el diagnóstico de gemelos o mellizos y la detección temprana de complicaciones como hipertensión arterial o problemas de crecimiento del feto.
2) Los recién nacidos prematuros tienen derecho a nacer y a ser atendidos en lugares adecuados: ante la eventualidad de un parto prematuro, debemos apoyar a la madre para que el nacimiento se produzca en una institución que cuente con personal entrenado y con disponibilidad de recursos de diagnóstico y tratamiento para la atención de los recién nacidos prematuros.
3) El recién nacido prematuro tiene derecho a recibir atención adecuada a sus necesidades, considerando sus semanas de gestación, su peso al nacer y sus características individuales. Cada paso en su tratamiento debe ser dado con visión de futuro: la atención de un recién nacido prematuro debe ser individualizada, teniendo en cuenta sus riesgos y todos los factores que rodean su nacimiento en particular.
4) Los recién nacidos de parto prematuro tienen derecho a recibir cuidados de enfermería de alta calidad, orientados a proteger su desarrollo y centrados en la familia: el rol de las enfermeras tiene un valor primordial en el cuidado de los recién nacidos prematuros, deben tener gran interés y vocación para atender graves problemas de salud, habilidad en las relaciones interpersonales, sensibilidad con la situación que atraviesan los padres y capacidad para trabajar en equipos multidisciplinarios.
5) Los bebés nacidos de parto prematuro tienen derecho a ser alimentados con leche materna: las sociedades científicas del mundo recomiendan la leche materna como el mejor alimento para el niño nacido de parto prematuro, ya que le da protección inmunológica, favorece su crecimiento y neurodesarrollo y brinda bienestar emocional, tanto para el niño como para la madre.
6) Todo prematuro tiene derecho a la prevención de la ceguera por retinopatía del prematuro: un niño prematuro necesita controles oftalmológicos desde las primeras semanas de vida, tratada a tiempo la ceguera por retinopatía casi siempre es prevenible.
7) Un niño que fue recién nacido prematuro de alto riesgo debe acceder, cuando sale del hospital, a programas especiales de seguimiento: estos programas tienen por finalidad prevenir y atender problemas de salud vinculados a la prematurez y orientar a la familia en cuanto a la crianza, nutrición y controles.
8) La familia de un recién nacido prematuro tiene pleno derecho a la información y a la participación en la toma de decisiones sobre su salud a lo largo de toda su atención neonatal y pediátrica: la familia debe formar parte del equipo de salud que atiende a un bebé nacido antes de término ya que los padres son excelentes prestadores de cuidado amoroso, contención, control y estimulación en todas las etapas del camino.
9) El recién nacido prematuro tiene derecho a ser acompañado por su familia todo el tiempo: para un bebé prematuro es muy importante sentir las caricias, la voz y el olor de sus padres. Estar junto a ellos el mayor tiempo posible favorece el crecimiento, el logro de la lactancia materna, aumenta el apego y da seguridad y confianza para el cuidado posterior al alta.
10) Las personas que nacen de parto prematuro tienen el mismo derecho a la integración social que las que nacen a término: el Estado debe proveer lo necesario para lograr las mismas oportunidades de integración social que quienes nacieron a término, incluyendo escuelas y servicios de rehabilitación cercanos a su casa.

Para más información: www.unicef.org/argentina

1 oct 2010

“Los límites son necesarios porque dan seguridad al niño” entrevista a Carl Honoré


Carl Honoré es un periodista que escribió el libro de mayor venta a nivel internacional “Elogio de la lentitud: cómo un movimiento mundial desafía el culto de la velocidad” sobre el movimiento Slow. En 2008 salió con un nuevo libro “Bajo presión: cómo educar a nuestros hijos en un mundo hiperexigente” que promueve un ambiente relajado y de no intervención técnica para educar a los niños: crianza lenta.
Honoré nació en Escocia, se graduó de la Universidad de Edimburgo con títulos en historia e italiano y trabajó con niños de la calle en Brasil. Viajó durante dos años por Europa, América y Asia analizando la situación de la infancia en la actualidad. Hoy trabaja y vive en Londres con su esposa y sus dos hijos.
Estas son las palabras de Honoré, publicadas por “La Vanguardia” y que me parecieron más que interesantes…


Su libro no es un manual para padres, sino una denuncia de la sobreestimulación a la que están sometidos los niños hoy.
Sí. Los adultos secuestramos la niñez de forma nunca vista a lo largo de la historia y, desde el instinto de intentar hacer lo mejor para nuestros hijos, hemos caído en el exceso, lo que provoca un efecto negativo, tragicómico. Porque aún queriendo lo mejor, la forma en que educamos a nuestros hijos les provoca problemas de salud mental, física…

Tal vez lo que se intenta es prepararlos de la mejor manera posible para que puedan sobrevivir en una sociedad muy competitiva.
Trasladamos a nuestros hijos la filosofía laboral. ¿Cómo hago para mejorar algo, en este caso a nuestros hijos? Aplicamos la cultura del perfeccionismo, que tiene que ver con la del consumo, la que nos vende la idea de que todo tiene que ser perfecto, la casa, el cuerpo, las vacaciones, nuestros hijos… La cultura del managment contagia toda nuestra vida, y todo acaba reducido a objetivos y metas. Tenemos miedo, pero no somos capaces de darnos cuenta de que las incertidumbres y las dudas son ingredientes básicos de la tarea de educar a los hijos.

También sucede que los padres proyectan en sus hijos sus propias frustraciones.
Muchos padres viven a través de sus hijos. Sus éxitos son los nuestros y sus fracasos también. Estamos demasiado involucrados en la vida de nuestros hijos. En cierto modo los chicos han pasado a ser mi mismo yo, un proyecto de vanidad. La línea entre padres e hijos se borra, la familia se democratiza, y eso está muy bien pero, a la vez, desaparece la línea que divide el papel de cada uno. Cuando eso pasa, algo tan importante como la disciplina, las reglas, el saber decir “no”, lo tiramos por la ventana. Los niños necesitan límites para sentirse seguros y también para desenvolverse en la sociedad y para relacionarse con los otros.

Puede ser que los padres se preocupen por sus hijos en lugar de ocuparse de ellos.
Esta es mi tesis. Los niños no están con los padres. Los padres despreciamos lo pequeño, lo simple, lo barato, y los niños lo que más necesitan es nuestra presencia, atención, que estemos. Esta es una línea fácil de cruzar. La mayor expresión de amor hacia nuestros hijos es estar con ellos. Cuando la paternidad acaba siendo un cruce entre el desarrollo de un producto, un proyecto laboral, y el deporte de competición todos salimos perjudicados, padres e hijos, porque nos estamos negando los principales placeres, como compartir, estar, reír…

¿Conocerse?
Sí, conocerse. La paternidad es un viaje hacia el descubrimiento y como todos los viajes comporta incertidumbres, dudas, errores. La gente que acepta eso transforma la paternidad y la maternidad en una aventura muy rica, mucho más interesante eso que fabricar un producto. El resultado entonces son niños más completos y más sanos.

Los docentes se quejan de que no pueden con los niños porque llegan sobreprotegidos de casa.
No sólo eso. Los niños no aceptan las normas pero tampoco las críticas. Estamos en un cambio cultural muy amplio, que es el de la cultura del no envejecer nunca, la glorificación de la juventud, del “peterpanismo”. Es bueno salir de esa idea de que el mero hecho de ser padres nos limita la vida, pero nos olvidamos o tiramos por la ventana la de que padres e hijos tienen papeles diferentes. Los profesores están en una especie de callejón sin salida. Los niños no saben comportarse y los padres no saben lo que quieren, siempre están preocupados. Tenemos muchas señales de que hemos perdido la brújula y el control en la crianza de nuestros hijos. Lo veo en el entorno social de Londres. Los padres siempre están vigilando el colegio con lupa, pendientes de que la maestra se equivoque. Siempre están como helicópteros sobrevolando el colegio, y eso a los chicos les hace daño, les perjudica y les preocupa. Tienen miedo, por ejemplo, de que su padre les mire los deberes. El empeño en darles lo mejor, hacer de ellos los mejores, es lógico, pero les estamos negando algo muy importante, y es que aprendan a zafarse de situaciones complejas y difíciles, en las que no serán los mejores. Con nuestra actitud les impedimos que aprendan a desenvolverse bien en la vida.

¿A usted le enseñaron ello?
Yo tuve una educación bastante buena en Canadá, y aunque también me vi inmerso en alguna situación que no me gustaba, mis padres no intervinieron, dejaron que me espabilara. En los últimos años de bachillerato tuve un profesor de Biología al que odiaba, pero tenía que seguir estudiando la asignatura para acabar el bachillerato. De esa experiencia aprendí muchas cosas, entre ellas a llevarme bien con alguien que no me gustaba. Si a nuestros hijos siempre les damos las circunstancias perfectas no les preparamos para el mundo real.

¿Nos preocupamos en exceso por la formación académica y deportiva de nuestros hijos y nos olvidamos de lo emocional?
Es que lo académico y lo deportivo es más fácil y el saldo es más visible. La empatía, la generosidad, la solidaridad no las puedes poner en un currículum. Educar en esos valores es más difícil y costoso. Uno de los resultados de obsesionarse con la hiperactividad de los hijos es que refuerza el egoísmo y se ve al otro como un rival, como alguien que le puede quitar el puesto en la universidad, en el equipo de fútbol… Estamos creando consumidores egoístas y eso debemos cambiarlo. El mercado pide personas creativas, que sepan trabajar en equipo y nosotros estamos educando chicos que no saben hacer eso. El futuro está en la creatividad y ni nuestro sistema escolar ni nuestra sociedad los forma para ello, al contrario. Son chicos que siempre tienen la respuesta correcta, no saben crear, sólo aprenden la receta que les enseñamos. Hay que tirar la receta y darles espacio para ser creativos.

Los padres no ponemos límites pero buscamos “súper nanis” para que los pongan por nosotros o nos enseñen a ponerlos. ¿Tenemos miedo a enfrentarnos con nuestros hijos?
Hemos llegado al punto de contratar a consultores en paternidad. Volvemos al miedo, que está en la raíz de este momento cultural. Hemos perdido la confianza en ser padres. Cuando los niños nacen ya nos hemos leído 50 libros sobre la paternidad, hemos ido a clases, nos hemos empapado de artículos sobre ello. Este bombardeo de consejos, a veces contradictorios, hace que nuestra confianza sea mucho más vulnerable. Se supone que el objetivo de toda esta industria es dar más confianza, pero paradójicamente hemos perdido la capacidad de buscar la voz interior que todos llevamos dentro. Conocemos mejor a nuestros hijos que nadie, sin embargo los educamos como si nos hiciera falta leer un manual de instrucciones o mirando lo que hace el vecino. Nos dejamos llevar por la corriente de pánico y perdemos esa voz interior. El libro lo escribí para recuperar la confianza en mi mismo como padre.

¿La ha recuperado?
Sí.

¿Ha mejorado la relación con sus dos hijos?
Sí. Me siento más relajado con ellos, no estoy tan apurado. No estoy siempre atento, les dejo más a su aire y la verdad es que tienen pasión por lo que hacen. Mi hija, por ejemplo, baila flamenco. Le encanta y disfruta.

¿También hacen actividades extra escolares?
Sí, pero las que les gustan. Con frecuencia los chicos hacen las actividades extra escolares que sus padres quieren o, en el caso de los adolescentes, para armar un currículo impecable.

¿Los niños son más felices ahora que antes?
Es muy difícil responder a eso. Hay muchos indicios de que no, y eso se ve en el aumento de los problemas psicológicos y la enorme cantidad de chicos que reciben medicamentos para controlar su estado de ánimo. Eso es muy mala señal. Hay una gran felicidad falsa, tanto entre adultos como entre niños, que es un producto del consumismo. Compramos un ipod nuevo o la última minifalda de Prada para ser felices, pero ¿eso genera felicidad? No. Es una felicidad artificial, poco profunda, no duradera. Espero que la crisis financiera nos ayude a redituar ese materialismo sin límites al que hemos llegado y nos haga reflexionar. Despreciamos lo sencillo, lo cómodo, lo simple, ese palito con el que nuestro hijo puede jugar durante horas. Nos sentimos mal si nuestro hijo no tiene un juguete electrónico de 85 euros, no sólo porque lo tiene el hijo del vecino, sino porque en la caja nos dice que es muy útil para su mayor desarrollo cognitivo. El mercado manipula nuestros miedos, nuestras angustias para vender más y más. ¿Qué pasará ahora cuando la gente deje de tener tanto dinero? Con un poco de suerte recuperaremos el palito y nos daremos cuenta de que eso sí tiene un efecto sobre el desarrollo cognitivo del niño.

Entre esa actitud excesiva y el pasar de los niños, no hacer nada, ¿dónde está el punto intermedio?
Esta pregunta es incontestable. El punto de equilibrio es distinto en cada caso. No hay una actitud perfecta. Ahora estamos en el exceso y de lo que se trata es de trasladar el péndulo hacia el equilibrio. Yo no puedo decir a la gente lo que tiene que hacer, pero sí apuntar los indicios que indican cuando no se está en la buena dirección. Cuando los niños no hablan de las actividades extraescolares, cuando tienen ojeras, problemas de salud, duermen mal o se duermen en el coche entre actividad y actividad, es que algo va. Hay que poner límites a la presión social y tratar de ubicar la brújula personal de cada uno para que tu hijo haga lo que más le convenga a él y no al vecino o a tu compañera de oficina. Hay que aplicar el sentido común.

Ese sentido común no siempre se encuentra.
Ser padre es difícil, duro y agobiante. No es un sueño de vacaciones. El problema es que en lugar de pensar y aceptar que todo saldrá bien, invertimos en el lugar equivocado.

30 sept 2010

Anécdotas divertidas


Verónica (mamá de Lourdes): tarde de sol, anduvimos paseando por todos lados. Cuando volvíamos, Luli, cansada venía arriba de los hombros del papá. En eso, me dice: Mami, ¡todos me miran! Sí, mi amor, porque estás muy alta. Muy tranquila, me contestó: No, mami, no me miran porque estoy alta, me miran porque soy hermosa.


Carolina (mamá de Lucas): estábamos en plena época de debate por el tema del casamiento gay. Lucas, muy fanático de River, se acercó, preocupado y me preguntó: Mami, si a mí me gusta Ortega, ¿soy gay?

29 sept 2010

No alimentan bien a 3 de 5 bebes


Una radiografía de la alimentación de los bebes durante los primeros seis meses de vida demuestra que todavía tres de cada cinco chicos no son alimentados según las recomendaciones internacionales a las que adhiere nuestro país.
Eso quiere decir, por ejemplo, que al cuarto mes el 25% de los bebes comienzan a recibir alimentos sólidos como galletitas, puré de verduras o frutas, yogur y pan. Esto, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hace otra cosa que desplazar a la leche materna, que es altamente nutritiva y fácil de digerir para el bebe, sin mejorar el crecimiento infantil.
"El Ministerio de Salud, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y los organismos internacionales como la OMS y Unicef recomiendan alimentar a los bebes menores de seis meses exclusivamente con leche materna e incorporar recién a partir de esa edad otros alimentos oportunos, continuando la lactancia hasta los dos años de vida de los chicos. Esto previene enfermedades infecciosas (esencialmente la diarrea), que pueden provocar incluso la muerte y son causadas por microorganismos dañinos que ingresan en el organismo del lactante mediante la ingestión de agua, otros líquidos y alimentos", explicó a LA NACION la licenciada Carina Lupica, directora ejecutiva del Observatorio de la Maternidad.
Esta ONG acaba de publicar un informe sobre la situación de la lactancia materna en la Argentina, a partir de los datos recolectados en la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud. Allí, Lupica y Lucrecia Jócano concluyen que, aunque en los últimos años la práctica de la lactancia mejoró, "aún estamos lejos de cumplir con tres recomendaciones" fundamentales: lactancia materna exclusiva los primeros seis meses; incorporación de otros alimentos sólo a partir del sexto mes, y lactancia materna parcial (frecuente y a libre demanda) hasta los dos años o más.
En la práctica, eso se traduce en que el 95% de los bebes recibe la leche materna como primera alimentación, pero ese ideal nutricional ya disminuye 40% en los dos primeros meses y continúa cayendo hasta que, a los seis meses, sólo es amamantado el 36% de los bebes (ver infografía).
En tanto, la introducción de los alimentos sólidos se duplica entre el cuatro y el quinto mes de vida: el 25% de los bebes recibe comida complementaria al cuarto mes y el 50% un mes más tarde, a diferencia de las recomendaciones internacionales y nacionales. Esos alimentos incluyen puré de verduras cocidas y frutas, yogur, pan y galletitas, jugos, té y agua.
"Las últimas encuestas nutricionales no son tan alentadoras en cuanto a la práctica de la lactancia, que es una herramienta muy económica y, a la vez, muy poderosa para la salud del bebe (por ejemplo, fortalece su sistema inmunológico). Es por eso que, en los primeros seis meses, la alimentación del bebe debe ser sin agua, tecitos u otros líquidos (ni sólidos)", dijo ante periodistas la licenciada Paola de los Santos, puericultora y asesora de la Fundación Dando a Luz, durante una presentación en la última Semana Mundial de la Lactancia.
Según el informe del Observatorio de la Maternidad, las mujeres abandonan la lactancia a los siete meses de vida del bebe en promedio (el 25% la suspende al cuarto mes). Los motivos varían a medida que pasan los meses. "Me quedé sin leche" es la explicación materna en el 54% de los abandonos de la lactancia hasta el tercer mes de vida del bebe y en el 47% de los casos, hasta el sexto mes.
Sin embargo, es muy bajo el porcentaje de mujeres con ese problema por causas fisiológicas; en la mayoría de los casos ocurre porque ignoran que la succión del bebe aumenta la producción de leche. De hecho, no es una respuesta nueva. Hace dos años, ya lo había planteado la pediatra Mónica Waisman durante el 6° Congreso Argentino de Lactancia Materna, organizado por la SAP.
"Desde el punto de vista de salud pública, en la Argentina, el principal problema de lactancia no es su no iniciación, sino la corta duración de la lactancia materna exclusiva y el alto porcentaje de lactantes destetados prematuramente -planteó entonces la pediatra-. El rápido descenso de la prevalencia de la lactancia materna y la lactancia materna exclusiva, desde el alta de maternidad hasta el 2° y 4° mes, es una evidencia epidemiológica de la necesidad de sostener políticas de estímulo y protección de la lactancia materna en el puerperio y en la atención neonatal/pediátrica."
Otros motivos del abandono de la lactancia que citan las mujeres son la necesidad de salir a trabajar, aunque la ley laboral vigente protege la lactancia, y la indicación del médico. Sorprendentemente, eso le ocurre al 5% de las mujeres antes del tercer mes de vida del bebe; al 4% entre el 4° y 6° mes; al 10% entre el 7° y 9° mes, y al 13% hasta el año de vida.


200 Son sus componentes: Entre ellos incluye azúcares, anticuerpos, interferón gamma, ácidos grasos, proteínas, células blancas y carbohidratos.


2 Veces más lactosa: La leche materna tiene cuatro veces menos proteínas que la leche de vaca, pero duplica el contenido de lactosa de la que procede de los bovinos.


37° Es su temperatura: Está siempre disponible, sin necesidad de calentarla. Su cantidad y composición se adaptan a las necesidades del bebe a medida que crece.


Fuente: La Nación

28 sept 2010

¿Me contás un cuento?


Las primeras aventuras que nuestros hijos escuchen e imaginen saldrán de nuestra boca: carreras de autos, dragones, princesas encantadas, brujas malignas, superhéroes invencibles, animalitos que hablan y se comportan como humanos… cualquier historia que se te ocurra contarle, ya sea inventada por vos o extraída de un libro de cuentos va a servir para disfrutar de la mutua compañía y para transmitirle ideas y sentimientos.
Los primeros cuentos son más que importantes ya que sirven para construir una buena base intelectual, para captar ideas y conceptos, para aprender palabras nuevas, para ayudarlos a armar frases. Por ello un buen cuento debe estar bien explicado, bien leído, utilizando distintas entonaciones de voz, imitando sonidos, haciendo caras, preguntando para que el pequeño participe… ¡lo que se te ocurra!
Un buen relato logra que los chicos se encuentren con lo diferente y fabriquen nuevos mundos. Gracias a ellos van a consolidar la imaginación y desarrollar su capacidad reflexiva: surgirán preguntas, repetirán los diálogos, imaginarán finales distintos, intentarán resolver conflictos… así, los chicos que escuchan cuentos y los interpretan están en condiciones de manejarse con cualquier actividad escolar y de comprender cualquier texto que deban leer.
Seguramente habrá un cuento favorito que tendremos que repetir una y otra vez y ¡ojo con cambiar alguna palabra!... la memoria de los chicos es asombrosa y no van a dudar en corregirte si le cambiás el argumento o los personajes.
Algo muy importante a tener en cuenta es que los cuentos no deben tener sí o sí un objetivo ético ni deben enseñar algo en particular: leer o escuchar cuentos produce felicidad y placer y a cada persona le sirve para algo distinto.
Leer cuentos es un arte y el amor que te inspira tu hijo te inspirará para ser el mejor “cuentacuentos” del mundo: así que a empezar a buscar libros para todas las edades y a disfrutar juntos de un buen momento.

27 sept 2010

Decálogo para leer en familia


1- CRECER: no sólo es ser más alto o más grande, sino también es buscar las pequeñas cosas cotidianas y desde allí proyectarnos para que juntos realicemos todos nuestros sueños.
2- SER UNO MISMO: es mirar dentro de nuestro corazón, que es el verdadero retorno a lo más profundo de uno y no esconder aquello que sentimos que somos.
3- AMAR Y SER AMADO: el amor es el sentimiento que atraviesa cualquier barrera y supera todos los obstáculos. Cada familia debe abrir de par en par las puertas de su alma para que el amor se instale en cada uno de sus integrantes y pueda ser entregado sin condiciones.
4- DIALOGAR: es mucho más que contarnos con palabras lo que nos pasa. Dialogar implica saber comprender esa mirada triste, sonreír en el momento adecuado o dar un abrazo cálido y tierno diciendo “estoy con vos”.
5- CONFIAR: es saber que en nuestro hogar siempre vamos a encontrar serenidad y calma ante cualquier problema que tengamos que solucionar.
6- RESPETARNOS: es aceptarnos cuando pensemos igual y más aún cuando alguna diferencia se instale en casa. Recordemos que cada individuo es una persona única y que las diferencias también pueden unirnos.
7- CUIDARNOS: no es otra cosa que estar atento a lo que le puede pasar a los que quiero y forman parte de MI FAMILIA.
8- DIVERTIRNOS: es buscar un espacio, “ese espacio” donde cada uno puede reir hasta el cansancio, correr hasta agotarse, mirar el cielo y contar hasta el infinito y compartirlo con los demás. Recordemos que lo que hagamos con nuestra familia puede ser un plan muy divertido.
9- DEFENDERNOS: defender implica creer en lo que tengo y sobre todo, valorarlo. En casa siempre encontraremos “el testimonio” más verdadero y cálido acerca de la vida y de todas aquellas preguntas que nos inquietan.
10- SER FELICES: si fuimos capaces de leer en familia este decálogo y decidimos ponerlo en práctica, es una buena señal de que estamos en el camino adecuado para lograr el bienestar de la familia y de esta manera, podremos elegir ser felices junto a los que queremos y nos quieren.

Gracias a la “seño” Melisa Lafalce, por hacernos llegar este decálogo.

24 sept 2010

Una eurodiputada fue a votar con su bebé en brazos


La eurodiputada italiana Licia Ronzulli recibió ayer los aplausos de sus compañeros en el Parlamento Europeo (PE) al acudir a votar con su bebé recién nacido en brazos, un gesto que quiso convertir en un "símbolo" de las dificultades que afrontan las mujeres para conciliar su vida laboral con la familiar.


Ronzulli, miembro del partido Pueblo de la Libertad (PDL) del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, acudió a la sesión plenaria de la Eurocámara que tiene lugar esta semana en Estrasburgo (Francia) con su niña de apenas unos días para llamar la atención sobre los derechos de las mujeres.


"Quiero ser un símbolo, con mi hija Victoria, y pienso en todas las mujeres que no pueden conciliar su vida profesional con su vida familiar ", declaró tras recibir el homenaje de los otros eurodiputados, y pidió que el Parlamento Europeo trabaje para mejorar esta situación.

Precisamente, la comisaria europea de Justicia y Derechos Fundamentales, Viviane Reding, presentó ayer en Estrasburgo la estrategia europea sobre igualdad entre hombres y mujeres para los próximos cinco años.


Este documento incluye recomendaciones para elevar el empleo femenino, promover una mayor presencia de las mujeres en los puestos de responsabilidad en las empresas, reducir la brecha salarial y luchar contra la violencia de género.


Fuente: Infobae.