15 oct 2010

Mamita linda (x El Topo Gigio)


Si me preguntan

quién me dió la vida

si me preguntan

quién me quiere mas

si me preguntan

por la más hermosa

esa ,esa es mi mamá

si me preguntan

quién me come a besos

si me preguntan

quién me hace soñar

si me preguntan

quien me da la sopa

esa, esa es mi mama,

la que me enseña a jugar

y que me hace reir

y por las noches se levanta

cuando quiero pi-pi

la que me dice papá

que es la mejor de verdad

ESA..ESA ES MI MAMA


A todas las mamás: ¡FELIZ DÍA!

14 oct 2010

Hacer Upa y a Dormir con los Papis! (Un sano consejo)- Narrado por Livio (papá de Julieta)


Hace un par de años mi hija no cesaba de sufrir otitis. Una tras otra. En seis meses tuvo siete otitis. Ante este cuadro y luego de pasar por pediatras, otorrinolaringólogos y no encontrar solución, fuimos a visitar al Dr. Osvaldo Link, especialista en homeopatía. Un tipo muy ameno y contenedor.


Les adelanto que las otitis luego de ese año cesaron y nunca más aparecieron pero no fue por los medicamentos, ni la homeopatía, estuvo más relacionado con el desarrollo y crecimiento de mi hija. Información que siempre nos brindaban los médicos pero ante semejante repetición del cuadro, y con las potenciales consecuencias que pueden generar las otitis, realizamos con mi esposa variadas interconsultas con tal de ver a nuestra hija bien.


Paso a la anécdota. En una de las charlas el Dr. Link nos dijo algo que a mí me impactó particularmente. Nos dio un consejo de vida. Estábamos dialogando a cerca de ciertas “malas” costumbres que estaba teniendo nuestra hija (de 2 años por aquel entonces) que solía pasarse a nuestra cama y ni hablar que todo el tiempo estaba en brazos, preocupados, nosotros, por lo que nos depararía el futuro con estas costumbres argentinas. Luego de escucharnos el médico “sentenció”: “No dejen de disfrutar el dormir con ella y tenerla en brazos todo el tiempo que quiera. Aprovechen esta oportunidad que les da la vida que pasa muy rápido. Ya va a llegar el momento en que ella no va a querer dormir con ustedes, no querrá que la tengan en brazos todo el tiempo y los abrazos los administrará ella. No se preocupen por cuestiones que no traerán consecuencias y que naturalmente pasarán. Disfrútenla.”


¿Qué les puedo decir? Que tenía mucha razón el Dr. Link. Al menos para mí que fui padre de grande (a los 39 y medio) no puedo hacer otra cosa que disfrutarla, permitirle dormir en nuestra cama, hacerle upa y ni que hablar de llevarla a caballito aunque sufra mi protrusión de disco cercano al sacro. Lo cierto es que estas costumbres fueron disminuyendo naturalmente como nos lo habían anticipado. Pero por suerte me las sigue pidiendo. ¡Gracias hija!

13 oct 2010

Papá olvida (reflexiones de un padre)


Hoy me llegó la siguiente nota por e-mail y me conmovió. Quizás porque me sentí un tanto identificada, quizás por la culpa que muchas veces siento (madres que trabajan suelen ser madres más culposas), quizás porque a veces creo que el ritmo de vida que llevamos hace que dejemos de lado un cuento, o un rato más de juego por limpiar la casa o hacer la comida o ir al supermercado y cuando nos demos cuenta nuestros hijos ya no necesitaránn más cuentos ni juegos ni mimos...

A veces, mamá pide demasiado y olvida que sólo debe dar amor. Y por esas veces, mi amor, te pido disculpas.


Escucha, hijo: voy a decirte esto mientras duermes, una manecita metida bajo la mejilla y los rubios rizos pegados a tu frente humedecida.
He entrado solo a tu cuarto. Hace unos minutos, mientras leía mi diario en la biblioteca, sentí una ola de remordimiento que me ahogaba. Culpable, vine junto a tu cama.
Esto es lo que pensaba, hijo: me enojé contigo.
Te regañé porque no te limpiaste los zapatos. Te grité porque dejaste caer algo al suelo.
Durante el desayuno te regañé también. Volcaste las cosas. Tragaste la comida sin cuidado.
Pusiste los codos sobre la mesa. Untaste demasiado el pan con la mantequilla. Y cuando te ibas a jugar y yo salía a tomar el tren, te volviste y me saludaste con la mano y dijiste: “¡Adiós, papito!” y yo fruncí el entrecejo y te respondí: “¡Ten erguidos los hombros!”
Al caer la tarde todo empezó de nuevo. Al acercarme a casa te vi, de rodillas, jugando en la calle. Tenías agujeros en las medias. Te humillé ante tus amiguitos al hacerte marchar a casa delante de mí.
Las medias son caras, y si tuvieras que comprarlas tú, serías más cuidadoso. Pensar, hijo, que un padre diga eso.
¿Recuerdas, más tarde, cuando yo leía en la biblioteca y entraste tímidamente, con una mirada de perseguido? Cuando levanté la vista del diario, impaciente por la interrupción, vacilaste en la puerta.
“¿Qué quieres ahora?”, te dije bruscamente.
Nada respondiste, pero te lanzaste en tempestuosa carrera y me echaste los brazos al cuello y me besaste, y tus bracitos me apretaron con un cariño que Dios había hecho florecer en tu corazón y que ni aun el descuido ajeno puede agotar.
Y luego te fuiste a dormir, con breves pasitos ruidosos por la escalera.
Bien, hijo: poco después fue cuando se me cayó el diario de las manos y entró en mí un terrible temor. ¿Qué estaba haciendo de mí la costumbre?
La costumbre de encontrar defectos, de reprender; ésta era mi recompensa a ti por ser un niño. No era que yo no te amara; era que esperaba demasiado de ti. Y medía según la vara de mis años maduros.
Y hay tanto de bueno y de bello y de recto en tu carácter. Ese corazoncito tuyo es grande como el sol que nace entre las colinas.
Así lo demostraste con tu espontáneo impulso de correr a besarme esta noche. Nada más que eso importa esta noche, hijo.
He llegado hasta tu camita en la oscuridad, y me he arrodillado, lleno de vergüenza.
Es una pobre explicación; sé que no comprenderías estas cosas si te las dijera cuando estás despierto.
Pero mañana seré un verdadero papito. Seré tu compañero, y sufriré cuando sufras, y reiré cuando rías. Me morderé la lengua cuando esté por pronunciar palabras impacientes. No haré más que decirme, como si fuera un ritual: “No es más que un niño, un niño pequeñito”.
Temo haberte imaginado hombre.
Pero al verte ahora, hijo, acurrucado, fatigado en tu camita, veo que eres un bebé todavía. Ayer estabas en los brazos de tu madre, con la cabeza en su hombro.
He pedido demasiado, demasiado…

12 oct 2010

Advierten sobre el riesgo de fracturas por falta de calcio en mujeres jóvenes


En el marco del mes de la osteoporosis, especialistas alertan sobre el riesgo de fracturas por falta de calcio en mujeres jóvenes, sobre todo embarazadas y en madres que amamantan.

Pese a que los problemas derivados de la osteoporosis se asocian a mujeres de edad avanzada o que al menos han pasado la menopausia, las fracturas por una ingesta insuficiente de calcio no son privativos de la madurez, señaló el doctor José Zanchetta, director científico de la Fundación Internacional de Osteoporosis (IOF).

“Lamentablemente se observan fracturas en chicas jóvenes embarazadas y en madres que amamantan pero que no se alimentan en forma adecuada”, destacó el especialista, quien advirtió que “una fractura vertebral en una mujer de 30 años es irrecuperable y predispone a una fractura posterior”.

Las cifras, en Argentina, encienden una luz de alarma. La Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNYS) de 2007 reveló que más de nueve de cada diez mujeres (el 94,3%) de 10 a 49 años no consume la cantidad de calcio recomendada, que es de 1000 miligramos diarios. En embarazadas, el valor ideal sube a 1300 mg. La muestra arrojó que, en promedio, las argentinas consumen sólo 367 mg (y las embarazadas 446).

Pero no sólo aquellas que estén esperando un bebé o quienes estén dando de mamar tienen que aumentar su consumo de calcio, sino que el mineral debe estar presente en la dieta de todas las mujeres jóvenes. “Deben cuidar sus huesos mediante hábitos saludables, porque hasta los 25 años el esqueleto se sigue formando y crece; si se llega a esa edad con un pico de masa ósea insuficiente, es irrecuperable; aumenta el riesgo de osteoporosis en la postmenopausia y, por consiguiente, de fracturas”, indicó María Belén Zanchetta, médica endocrinóloga y osteóloga, coordinadora del Instituto de Investigaciones Metabólicas (IDIM).

También atentan contra la formación ósea en la juventud la anorexia, el alcoholismo, tratamientos prolongados con corticoides o irregularidades crónicas de los ciclos menstruales. Incorporar la dosis diaria necesaria de calcio a la dieta no es difícil. Basta con un trozo de queso fresco, un yogur fortificado con calcio, y leche para cortar infusiones, precisó la licenciada Laura Gear, nutricionista del IDIM, quien también recomendó realizar actividad física en forma regular y recibir aporte de vitamina D, lo que se consigue a través de una exposición diaria de 15 minutos al sol, o con suplementos vitamínicos.


Fuente: Clarín

8 oct 2010

Crianza en brazos: una buena costumbre.


Del 6 al 12 de Octubre se celebra la Semana Internacional de la Crianza en Brazos, que este año se presenta en castellano con el lema “Feliz y seguro en tus brazos”.
Un lema muy indicado que releva a los anteriores, que también ponían el acento en la conveniencia y beneficios de llevar a nuestros hijos en brazos: “Celebrando llevar a nuestros hijos” y “Al alcance de tus besos” (2009).
Unas frases que nos recuerdan que no es verdad que los niños se “malacostumbren” si los cogemos mucho, y que el contacto con ellos es fundamental, muy beneficioso para el mutuo conocimiento y para el crecimiento seguro del bebé, aparte de cómodo para muchas ocasiones.
Talleres de porteo, charlas o concursos de fotografía son algunas de las actividades realizadas en distintas partes del mundo para celebrar esta semana. Esta Semana pretende acercar a la sociedad la práctica ancestral de portar a nuestros hijos junto a nuestros cuerpos, que tantos beneficios tiene para los bebés pero también para los portadores, mamás o papás.


Preguntas frecuentes:
1. ¿Al cargar tanto a mi hijo, lo estoy mal criando o mimando demasiado?
No. Su niño necesita su calor y el latido de su corazón para vivir y usted está cumpliendo con una necesidad básica. Recuerde que la independencia se logra con la iniciativa propia y que nadie puede forzar a un niño a ser independiente. Usted verá cómo un día su niño no deseará ser cargado en brazos porque tendrá esa necesidad satisfecha, ya que él habrá alcanzado una independencia genuina, sin perder los fuertes lazos de unión con usted.
2. ¿Por cuánto tiempo puedo cargar a mi hijo?
La buena noticia es que no hay límite de tiempo, si no el que ustedes dos se impongan. Tenga por seguro que su niño le hará saber cuando ya no desee que lo cargue. Los bebés más pequeños suelen pasar todo el día cargados por su madre, incluso a la hora de la siesta. También respete el momento en que su niño quiera salir, ya que posiblemente sea hora de un cambio de pañal.
3. ¿Puedo cargar a mis gemelos o a mi bebé junto con mi hijo pequeño?
Por supuesto. Muchas madres de gemelos llevan cargados a sus dos niños a la vez, en diferentes posiciones: uno en cada cadera, o uno adelante y otro en la espalda. Igualmente, las madres de bebés cuyos hijos mayores todavía no han concluido su etapa en brazos se benefician de esta práctica y logran reducir los sentimientos de celos que suelen agobiar al hijo mayor.
4. ¿Es posible amamantar en un porta bebés?
Sí. En la mayoría de porta bebés es posible amamantar. Puede hacérselo tanto en posición vertical, bajando al niño al nivel adecuado, o colocándolo en posición de cuna.
5. ¿Cuáles son los tipos de porta bebés?
a. Simple pedazo de tela: es cualquier tela improvisada que usted use con este fin
b. Fular: pedazo de tela de aproximadamente 75 cm de ancho y varios metros de largo. Es el porta bebés más cómodo y versátil, pero requiere de un proceso de aprendizaje.
c. Tipo asiático: pedazo de tela rectangular que recubre el cuerpo del bebé, que se ata con tiras que salen de los extremos. Son especialmente diseñados para cargar a la espalda, pero sirven también para posiciones frontales.
d. Bandolera de anillas: pedazo de tela en forma de bolsa que se ajusta mediante unas anillas. Se la lleva a cruzada en diagonal, por lo que el peso recae principalmente sobre uno de los hombros.
e. Bandolera tipo bolsa: es parecida a una bandolera de anillas pero está hecha a la medida y no es ajustable. Es quizá el porta bebés más fácil de usar y el que menos espacio ocupa en la cartera.
f. Mochilas: están confeccionadas en forma parecida a una mochila de montaña, y proporcionan soporte para las caderas y acolchados en los hombros. Son similares en forma a los porta bebés de tipo asiático, pero se ajustan mediante correas.
6. ¿Qué hay que controlar para cerciorarse de que el porta bebés está bien colocado?
1. La cara de su niño tiene suficiente flujo de aire
2. Usted está cómodo
3. Su niño está cómodo
4. Las rodillas del niño están flexionadas en ángulo recto o mayor, y su espalda bien sujetada
5. La parte más baja del tronco del niño está a la altura de la cintura del portador o más arriba.
6. Usted no está forzando una posición que su niño no es capaz de lograr por sí mismo (asegúrese de que su cabeza esté sujetada si el bebé todavía no ha logrado control, etc.)


Todas las decisiones sobre el cuidado de los niños deben ser realizadas por los padres o principales cuidadores. No permita que un comentario le quite el derecho de disfrutar de la felicidad de tener a su hijo cerca y contento.

7 oct 2010

Muestra en la TV Pública: Esta es mi casa



La Fundación ph15 y la Asociación Civil Ojos de Campo, expondrán entre el 4 y el 18 de octubre en el Hall Central de Canal 7, una serie de fotografías tomadas por chicos, en la que narran en imágenes el lugar en que viven, su vida cotidiana y sus costumbres. Desde el campo o la ciudad, el hilo conductor es la frescura y la tangible sensibilidad que han quedado atrapadas en estas fotografías.
La Muestra puede verse todos los días de 8 a 20 horas, en Figueroa Alcorta 2977, con entrada libre y gratuita.


Mirar es un acto que no es igual para todos: se mira con los recursos que tenemos para mirar. Eso está más allá de los ojos, más allá del implemento técnico que se use para mirar, e incluso más allá de la voluntad.
No se mira lo que no se puede ver, y vemos con el equipaje que nos da la vida: algunos más que otros, otros mejor y todos, como podemos.
Ph15 y Ojos de Campo no les enseñaron a estos chicos que habitan sus talleres a tomar fotografías, los acompañaron en el aprendizaje de optimizar esos talentos que ya estaban en ellos. Unos desde la vida de pequeños pueblos en el campo, otros desde enorme barrios de ciudad.
Es por eso que en las imágenes de Ojos de Campo y de ph15 no son los recursos técnicos los que atraen, en cada una de estas hay cariño y bronca y emoción y dolor y fuerza. Hay amor y abandono y pena e impotencia, crecimiento y alegría.
En las fotos habitan las huellas que la vida va dejando, y que ellos saben expresar tan bien: miran, enfocan y guardan la maravillosa experiencia de convertirse en personas íntegros acompañados de la mano por ph15 y Ojos de Campo.
Ph15 y Ojos de Campo son una Fundación y una Asociación Civil sin fines de lucro
Los dos enseñan fotografía a chicos, los dos lo hacen en lugares de bajos recursos, los dos esperan que la cámara sea una herramienta que le permita mirar la vida desde el mejor lugar: el del crecimiento propio desde una actividad y un espacio común. Unos en el campo, los otros en la enorme ciudad.
Lo van logrando
Canal 7 se enriquece cuando tiene la posibilidad y la ventura de exhibir estas obras en su casa, para que todos puedan apreciarlas

Acerca de "Ojos de Campo"
Diego Arranz, fotógrafo y el arquitecto José María Yanes, presentan en el 2005 El Taller de Fotografía al Municipio y al Consejo Escolar del Partido de San Andrés de Giles como un Proyecto Educativo absolutamente innovador para los niños de los pueblos rurales de entre 20 y 1000 habitantes.La iniciativa nace con el objetivo de fomentar la fotografía como medio de expresión artística y de incentivo al desarrollo creativo de los chicos en relación con su entorno, sus costumbres y sus vivencias con el fin de que las imágenes sirvan de herramienta al reconocimiento y apreciación de su patrimonio cultural.
Participan de este taller chicos en edad escolar, desde los 6 hasta los15 años.
La práctica de la fotografía ha logrado que ellos sean parte activa de la vida social y cultural del pueblo: por un lado son los fotoperiodistas en las fiestas patronales, actos escolares y todo tipo de eventos que se produzcan y, por otro lado, son los pequeños artistas que recogen las imágenes del paisaje de su pueblo y de su gente.
Poner en juego el imaginario para hacer de estos talleres algo dinámico y divertido es la premisa educativa. A través de la recreación incorporan conceptos técnicos y aprenden temas de composición, se los acerca a programas de edición de fotografía digital para que intervengan sus fotos y toman conocimiento de las obras de los grandes maestros. Se los apoya en la realización de muestras fotográficas en todas las fiestas rurales, muestras que se transforman en itinerantes cada vez que nos es posible y en los centros urbanos, se busca a través de las imágenes, el difundir los pueblos y su entorno rural.
Ver sus fotos genera un encuentro con una forma muy personal de mirar sus poblados, detenida y casi al detalle, logrando transmitir en esas imágenes una realidad que no se ve fácilmente si no se es parte de ella. Un mundo muy alejado y a la vez muy cercano que no siempre sabemos comprender.
Las fotos buscan mostrarle al prójimo un lugar cómodo para quedarse, una imagen que tienta el “estar allí”, una identidad social que nos habla del trabajo, del campo, de la naturaleza, de la amistad y de las profundas sensaciones que se entregan cuando con mínimos estímulos se logra algo tan satisfactorio.
Actualmente el taller está vinculado al Municipio de San Andrés de Giles y su Dirección de Acción Social, a la Dirección de Turismo y Pueblo Rurales, a Cultura y al Consejo Escolar sumándose desde hace unos años el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y su ayuda como plan de Fortalecimiento de Programas Educativos. El aporte de privados para su crecimiento el otro pilar del desarrollo de Ojos de Campo.
http://www.ojosdecampo.com.ar/

Acerca de ph15

La Fundación ph15 que hoy comandan Moira Rubio y Miriam Priotti es una organización que genera espacios de expresión y de creatividad a través de las artes visuales, integrados por chicos y adolescentes que viven en situación de vulnerabilidad.
Los participantes de los talleres de ph15 aprenden un nuevo lenguaje de expresión que les permite interactuar con la sociedad, venciendo barreras difíciles de superar por otros medios como la discriminación, la marginalidad y la falta de confianza en si mismos.
Las diferentes actividades creativas desarrolladas por la Fundación ph15 los incitan a aprehender, a mirar todo lo que los rodea desde otra perspectiva y mostrar las distintas realidades de sus vidas.
Las actividades de los talleres están orientadas al despliegue de la creatividad fotográfica. A través del aprender a mirar y mostrar las distintas realidades de sus vidas, tanto de forma individual como grupal, los chicos aprenden a explorar todo lo que los rodea y a expresarse a través de su propia mirada. Sin dejar nunca de lado la búsqueda de la calidad artística, en ph15 se genera un espacio de formación de identidad que contribuye a mejorar la condición social y cultural de los chicos. El poder creativo de la fotografía para abre una vía alternativa de transmisión –en forma práctica y directa- de valores y referentes culturales que propios y no impuestos. Les permite apropiarse del lugar en el que viven, descubrir nuevos espacios a través de las salidas que organiza la Fundación, e interactuar con lo que los rodea. A través de las actividades de ph15 los chicos no solamente salen de su barrio, también aprenden a moverse en la ciudad y conocen lugares a los que no tienen habitualmente acceso.
Muchos de estos chicos que comenzaran sus talleres de fotografía en los orígenes de ph15, de la mano de Martín Rosenthal son hoy jóvenes fotógrafos, que siguen acompañando a ph15 como docentes.

http://www.ph15.org.ar/

5 oct 2010

Hijos adolescentes- por Laura Gutman


El adolescente se va a dormir una noche y a la mañana siguiente despierta con un cuerpo que no le pertenece, envuelto en sensaciones nunca antes percibidas. Desregulados como estamos todos en la sociedad de consumo, los adolescentes tienen fuerza suficiente para cazar rinocerontes y valentía para internarse en la selva. Sin embargo los tenemos aferrados a sus pupitres, haciéndoles creer que no son capaces, que no pueden adquirir autonomía, que no son mayores de edad, y que deben prolongar la infancia de mandatos y obediencias debidas. El cuerpo y el alma del adolescente puja por volar lo más lejos posible del hogar de los mayores, pero suele quedar atrapado por las convenciones que determinan que hasta los 18 años, eso no se hace. Los jóvenes se encuentran con más fuerza física y sobre todo, con sentimientos opuestos a los de los padres o maestros amados. Si tienen el coraje interno para desafiar a los mayores, la consecuencia va a ser la expulsión -en términos emocionales- del territorio de intercambio afectivo. Y para rematar, los padres aumentaremos el control sobre los actos que pretendan desplegar.


Si los adultos comprendiéramos que los adolescentes necesitan auto regularse entre ellos, permitiríamos que se junten más, convivan más entre pares, resuelvan más y mejor sus asuntos y sobre todo, facilitaríamos las cosas para que vayan calibrando armónicamente la capacidad de valerse por sí mismos. Suponer que la adolescencia es sinónimo de dolor de cabeza para los padres, es una estupidez. Si han sido niños amados y acompañados sin exigencias desmedidas, la adolescencia transcurrirá con separaciones saludables, cortas y confianza establecida. Pero si quienes son adolescentes hoy, ayer han sufrido el abandono emocional en cualquiera de sus formas, la confrontación hacia los adultos será dura. Todo pasaje entre la infancia y la adultez requiere pruebas de valentía. A falta de rituales organizados en nuestra moderna sociedad, los jóvenes se calzan la mochila al hombro y salen al bosque, dispuestos a enfrentar ciertos peligros, obstáculos y aventuras que efectivamente tendrán que superar. Todo viaje de iniciación es un adiós al hogar de la infancia, una preparación para medir las capacidades personales de supervivencia y calibrar la autonomía que pueden desplegar a partir de ese momento. Quienes hayan recibido suficiente amparo, sabrán distinguir entre aquello que vale la pena enfrentar y lo que no. En cambio, quienes provengan de historias de descuido o maltrato, caerán en las garras de feroces depredadores, confundiendo arrojo con fragilidad interior.


Laura Gutman.Texto extraído del libro “La Familia Ilustrada” de Laura Gutman con dibujos de Micaël, que será publicado en noviembre de 2010.