23 dic. 2009

Cartas a Jesús


Un maestro de primaria del sur de Italia tenía por costumbre mandar a los alumnos que escribieran una carta a Jesús. A continuación, un extracto de algunas de las joyas de estos filósofos enanos… que fueron recogidas en el transcurso de varios años:

Querido Jesús: En carnaval me voy a disfrazar de diablo. No te importa, ¿verdad? Miguel.
Querido Jesús, ¿La jirafa la querías hacer así? ¿o fue un accidente? Patricia.
Querido Niño Jesús: Cuando tu padre hizo el universo, ¿no era mejor que en vez del domingo hubiera descansado los días de cole? Enrique.
Querido Niño Jesús, gracias por el hermanito, pero yo lo que había pedido era un perro. Gianluca. Querido Niño Jesús, ¿El Padre Mario es amigo tuyo o sólo es un compañero del trabajo? Antonio.
Querido Jesús, ¿Cómo es que hacías tantos milagros antiguamente y ahora ya no los haces? Jacobo.
Querido Niño Jesús, ¿Tu las cosas las sabes antes de que se inventen? Daniela.
Querido Jesús: Cuando hiciste al primer hombre, ¿funcionaba bien como nosotros ahora? Tomás. Querido Niño Jesús, ¿Los pecados los marcas en rojo como hace la maestra ? Clara.
Querido Niño Jesús: Me gustaría saber cómo se llamaban tu buey y tu mula. Valentina.
Querido Niño Jesús: Si no llegas a extinguir a los dinosaurios no habríamos tenido sitio nosotros. Lo has hecho muy bien. Mauricio.
Querido Jesús: Hemos estudiado que Tomás Edison descubrió la luz. Pero en la catequesis dicen que fuiste Tu. Yo creo que te robó la idea. Daria.
Querido Niño Jesús: Está bien que hagas tantas religiones, ¿pero no te confundes nunca? Francisco.
Querido Niño Jesús, ¿Cómo es que no has inventado algún animal en los últimos tiempos? Tenemos los de siempre. Laura.
Querido Jesús: No te preocupes por mí. Yo miro siempre a los dos lados antes de cruzar. Marco.
Querido Jesús: En catequesis nos han dicho todo lo que haces. Pero cuando estás de vacaciones, ¿quién te sustituye? Marina.
Querido Niño Jesús: Me gustaría que hicieras gente que no se rompa tanto. A mí ya me han puesto tres puntos y una inyección. Sandra.
Querido Niño Jesús: A lo mejor Caín y Abel no se mataban si hubieran tenido una habitación cada uno. Con mi hermano funciona. Lorenzo.
Querido Jesús, te mando una poesía: Te quiero porque con lo que nos das Vivir nos harás, Pero me tienes que decir ¿por qué nos dejas morir? Daniel (8 años)
Querido Jesús: Si de verdad volvemos a vivir, por favor no me hagas como a Annalisa Beccacci, que es una antipática. Diana.
Querido Niño Jesús: Por favor, mándame un cachorrito. Nunca te he pedido nada, lo puedes comprobar. Bruno.
Querido Jesús: Hace mucho que espero la primavera pero todavía no ha llegado. ¡No te la olvides ! Silvia.
Querido Niño Jesús: ¡Qué listo eres! Todas las noches consigues poner las estrellas en el mismo sitio. Caterina.
Querido Niño Jesús, yo soy italiano, ¿y tu? Roberto.
Querido Niño Jesús: Para mí la máquina de coser es uno de tus mejores inventos. Rosana.
Querido Niño Jesús: Seguro que para tí es dificilísimo querer a todos en todo el mundo. En mi familia sólo somos cuatro y yo no lo consigo. Violeta.
Querido Niño Jesús, Me gusta mucho el padrenuestro. ¿Se te ocurrió enseguida o lo tuviste que hacer varias veces? Yo siempre que escribo algo lo tengo que repetir. Andrea.
Querido Niño Jesús: A veces pienso en tí aunque no esté rezando. Ricardo.
Querido Jesús: De todos los que trabajan contigo, yo prefiero a S. Pedro y S. Juan. Rino.
Querido Niño Jesús: Si me miras el domingo en la Iglesia, te enseño mis zapatos nuevos. Miguel.
Querido Niño Jesús: Ya no he vuelto a sentirme sola desde que descubrí que existes. Nora.
Querido Niño Jesús, por favor pon un poco de vacaciones entre Navidad y Semana Santa. Es que ahora en medio no hay nada. Marco.
Querido Jesús, ¿de verdad eres invisible? ¿o es sólo un truco? Juan.
Querido Niño Jesús: No creo que pueda haber un Dios mejor que tu. Bueno, quería que lo supieras. Pero no creas que lo digo porque eres Dios, ¿eh? Valerio.
Querido Niño Jesús: ¿Sabes que me gusta mucho cómo has hecho a mi novia Simonetta? Mateo.
Querido Niño Jesús: Me llamo Andrés y mi físico es bajo, delgado, pero no soy debilucho. Mi hermano dice que tengo una cara horrible, pero me alegro, porque así no tendré una mujer que me esté molestando siempre y contándome chismes. Andrés.
Querido Niño Jesús: Yo creía que el naranja no pegaba con el morado. Pero luego he visto el atardecer que hiciste el martes. ¡Es genial! Eugenio.
Querido Niño Jesús: ¿Tú cómo sabías que eras Dios? Carlos.

21 dic. 2009

La anécdota del día

Fernando (papá de Mateo): Mellizos, sobrinos que viven en Azul, algo tremendos de traviesos, ya en el jardín a los padres les dijeron que los separaran de turno o los cambien a otro, por los líos que se mandaban.
En uno de los intentos del padre para que entiendan lo importante que es el estudio, salió la frase: "si no estudias no vas a poder elegir un trabajo que te guste, vas a terminar de barrendero...", al día siguiente pasa el barrendero (en Azul aún pasa ) y uno de los melli le preguntó, "¿vos no estudiaste de chico?".

18 dic. 2009

¡Mío, mío y mío!


Llega un amiguito a casa a jugar un rato, las mamás nos sentamos tranquilas ¡cinco minutos! a tomar un café y en menos de un suspiro: la hecatombe, la debacle total, una serie de gritos, llantos, tirones de pelos y juguetes revoleados por el aire que no entendemos: los dos quieren el mismo juguete y su dueño (sí, nuestro hijito) no lo quiere prestar. ¿Es nuestro bebé un egoísta? ¿Estamos fallando en la educación? ¿Cómo actuamos ante esta situación que se repite cada vez que alguien le agarra un juguete?
Como primera medida hay que tener en cuenta que durante los dos primeros años, los chicos no distinguen cuando algo les pertenece o no: si se familiarizan con un juguete o si llevan un rato largo de tiempo con algún objeto, creen que es suyo. Del mismo modo, si prestan un juguete, piensan que no les será devuelto. Por ello, no sólo no quieren prestar sus juguetes sino que muchas veces “arrebatan” los de los demás.
Además, alrededor de los dos años, tienen como absoluto protagonista de todo al “yo”: aunque aún no la pronuncien y hablen de sí mismos en tercera persona, ya se está definiendo su identidad, la frontera entre su propia persona y la del resto del mundo. Y, la forma que tienen de demostrar que poseen voluntad propia es diciendo “no”, un no que generalmente viene acompañado de rebelión, obstinación y caprichos: no quieren comer, no quieren vestirse, se pelean con otros nenes, rompen los juguetes, desafían a los papás cuando se intenta poner un límite, etc.
Y por último hay que saber que los nenes de esa edad no tienen noción de los sentimientos y necesidades de los demás, no son capaces de aceptar otro punto de vista que el suyo propio: están centrados en sí mismo, siempre ven satisfechas todas sus necesidades y esto genera un creciente egocentrismo que debe ser tomado sólo como una etapa normal de su desarrollo.


¿Cómo actuar?


Todo se puede enseñar, sobre todo mediante el ejemplo. Si los chicos ven que mamá y papá comparten, a la larga y por imitación harán lo mismo. Y con pequeñas actitudes se fortalece esta enseñanza:
1. Enseñarle a compartir las tareas en el hogar, asignándole deberes fáciles como poner las servilletas en la mesa o dejando que ayude al momento de hacer una torta, por ejemplo.
2. Realizar una preparación previa a la llegada de algún amiguito, explicándole que los juguetes son para compartir.
3. Alabarlo cuando está compartiendo, felicitarlo por su accionar hasta que ese accionar se dé de forma absolutamente natural.
4. Permitirle guardar su juguete favorito antes de que lleguen sus amigos, para evitar resquemores y para respetar ciertas cosas que para él tienen un valor especial.
5. Cuando se generen las situaciones de conflicto, no intervenir para ver cómo la resuelven entre ellos; si no lo logran, intentar que uno de los dos enfoque su atención en otro objeto para despejar el nubarrón.
6. Cada vez que compartas algo con él, ponlo en palabras: “me gusta compartir estas galletitas con vos”
7. Agradecerle cada vez que él quiera compartir algo contigo o con otras personas.
8. Intentar enseñarle a jugar “por turnos”: un ratito cada uno, ahora me toca a mí, hay que esperar para subir al tobogán, etc.

Todo vale a la hora de intentar enseñar algo bueno a nuestros hijos. Pero lo más importante es mostrarles las ventajas que tiene el compartir: es más divertido jugar con los amigos, otro día tus amigos te van a prestar a vos, tu amigo está muy contento porque vos le prestás, etc. Esto último, “el prestar por hacer sentir bien a otro”, a la larga lo hará sentir bien a él y comenzará a compartir sus juguetes de forma desinteresada.
Y es fundamental no obsesionarse con el tema ni pensar que nuestro hijo es “malo”: sólo se trata de una fase de su crecimiento que pasará con el tiempo y paciencia.

17 dic. 2009

Me fallaron los frenos

A los padres les gusta porque entretiene a los niños. A los bebés les gusta porque les da movilidad. No obstante, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) desaconseja su uso, principalmente por los peligros que implica.
Se calcula que alrededor del 45% de los niños que se desplazan usando el andador, tiene un accidente. Ello dado que los bebés aún no están preparados para manejar cuestiones de altura, equilibrio y cálculo de distancias. Además no tienen aún la capacidad para frenarlo.
El andador le brinda al bebé una movilidad extra antes de los que sería normal, le permite desplazarse a gran velocidad, con riesgo de empujar rejas, caer por escalones, acceder a objetos peligrosos que normalmente no quedarían a su alcance, tropezar con cualquier objeto que se encuentre en el piso y así causarse lesiones que pueden llegar a ser desde un pequeño golpe hasta un traumatismo de cráneo.
A esto hay que sumarle que la mayoría de las lesiones ocurren en presencia de los padres o cuidadores: el bebé se desplaza a tanta velocidad que cuando queremos atinar a socorrerlo, ya es tarde.
Por otro lado, el uso de los andadores puede causar:
- Tardan más tiempo en largarse a caminar ya que ya tienen solucionado el problema de traslación.
- No se fortalecen los músculos de los muslos.
- Tienden a caminar hacia los costados en lugar de caminar de frente.
- No incentiva el balanceo de los brazos al caminar, lo cual es indispensable para la coordinación.
- Puede llegar a arquearle las piernitas al colocarlo cuando aún no están preparadas para soportar su peso.
- Se saltean las etapas de sentarse, gatear y ponerse de pie.
- No le enseña a ejercitar el equilibrio.
En algunos países, como Canadá, la ley prohíbe la venta al público de estos artefactos. En Argentina, al no trabajarse en todo lo relacionado con la prevención, se venden sin restricciones. Por ello, lo importante es tomar conciencia de las consecuencias del uso del andador, charlarlo con el pediatra y luego decidir: es mucho más seguro que los bebés jueguen directamente en el piso que anden como locos encima de un andador sin frenos.

16 dic. 2009

Mamás solidarias que salvan vidas


Un banco es aquel lugar en donde guardamos dinero. O joyas. O bonos. O cualquier elemento de valor que mantenemos en custodia para recurrir en caso de necesidad. Pero, si hablamos de Bancos de Leche, ¿de qué estamos hablando? Casualmente también de un lugar donde guardamos… leche, sí… leche materna… para recurrir a ella en caso de necesidad. Casi igual, ¿no?
Un Banco de Leche es una institución impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la que se recolecta, pasteuriza y almacena leche materna para dársela a bebés que no pueden alimentarse con la leche que producen sus mamás. En estas instituciones se realizan básicamente tres actividades:
1. Se brinda apoyo a todas aquellas mujeres con dudas o dificultades relacionadas con la lactancia materna.
2. Se recolecta el excedente de leche de aquellas mamás que amamantan, se la procesa, clasifica, conserva y distribuye entre los bebés que la necesitan.
3. Se realizan investigaciones y actividades relacionadas con la información y educación, promoviendo y apoyando la lactancia materna.
En estos lugares, las verdaderas protagonistas son las madres donantes, que contribuyen a la óptima alimentación y al sano crecimiento de muchos pequeños que no son sus hijos. Y con esta solidaridad, salvan vidas.

¿Cómo?
La leche materna es el alimento ideal para el bebé durante sus primeros meses, posee un alto valor nutritivo y por su importancia inmunológica es considerada “la primera vacuna” que recibe el bebé. Por eso, la lactancia es considerada una poderosa herramienta para mejorar la salud y la tasa de supervivencia infantil.
No obstante, no siempre las mamás pueden amamantar. Por ello, es posible recurrir a la solidaridad de otras mamás que donan su excedente de leche a los Bancos de Leche Humana para que se distribuya, como parte de una estrategia para salvar vidas entre los más vulnerables.
Mientras que el Modelo Europeo se caracteriza por mezclar la leche recolectada de diferentes mamás, el Modelo Iberoamericano separa y clasifica la leche obtenida, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
a- si se trata de calostro, leche de transición o leche madura.
b- su acidez.
c- su aporte calórico- energético.
d- la edad del bebé de la mamá donante y la edad de gestación en la cual ocurrió el parto.
Esto permite, a la hora de alimentar un bebé en particular, seleccionar la leche que mejor se adapte a sus necesidades.

¿Dónde?
En Argentina funciona un Banco de Leche Materna en el Hospital San Martín de la Ciudad de La Plata y dos unidades operativas en el Hospital Materno Infantil Ramón Sardá de la Ciudad de Buenos Aires y el Hospital Dr. Julio Perrando en Resistencia, Chaco.

¿Quién puede donar?
Pueden donar todas las mamás de bebés prematuros internados en neonatología (abastecen a sus hijos y tienen excedente), las mamás de niños en término durante su estadía en la maternidad y toda aquella mamá que abastece a su hijo, tiene excedente y lo está desechando. En este último caso puede acudir al Banco de Leche o pedir que la retiren de su domicilio.
Es importante saber que no existe ningún tipo de comercio detrás de estas organizaciones: no se le paga a la mamá que dona su leche. Y también, que debe haber controles sobre la mamá para constatar su estado de salud, que no fume, no tome medicamentos ni alcohol.

¿A quién va destinada?
Cualquier bebé puede hacer uso de la leche del Banco pero se da prioridad a los más vulnerables: prematuros, de bajo peso, enfermos, con infecciones graves, con alergias a la proteína de la leche de vaca, desnutridos, etc.

Los Bancos de Leche Materna nos garantizan que morirán muchos menos bebés por año. Este único dato debería bastar para que las mamás nos decidamos a hacer un esfuercito y ser solidarias con nuestra leche.

15 dic. 2009

Preparados, listo… ¡ya!


Los bebés, por lo general se largan a gatear entre los siete y los nueve meses, algunos antes, otros después, los menos nunca gatean y pasan de reptar a caminar sin escalas: cada bebé es diferente y tiene su propio ritmo de desarrollo: el hecho de que gatee antes o después no significa que sea más o menos inteligente.
Como cualquier etapa, el gateo implica un aprendizaje y una evolución que se puede ver día a día: en sus comienzos se ve un gateo lento, como probando a ver de que se trata. Con el paso de los días, adquirirá una gran destreza y gateará a gran velocidad, recorriendo toda la casa en pocos minutos.
Precauciones a tomar durante esta etapa:
- Dejarlo en el suelo y colocarle por delante sus juguetes preferidos para estimularlo a movilizarse en su búsqueda.
- No someterlo a normas estrictas y a reiterativos “no”: sólo hay que mantenerse firme en las prohibiciones que sean realmente necesarias.
- Ponerle ropa cómoda para que pueda moverse con facilidad.
- Dejarlo descalzo, así siente que se agarra del piso y se cree más seguro.
- No dejarlo nunca solo ya que puede necesitar ayuda ante cualquier situación nueva que pueda surgir.
- Tapar los enchufes y ubicar en lugares altos los medicamentos y los productos de limpieza.
- Proteger con punteras de goma las puntas de aquellas mesas o muebles bajos que puedan ser un riesgo para su cabecita curiosa.
- Mantener el piso limpio y libre de objetos pequeños que pueda llegar a meterse en la boca (botones, monedas, etc.)
- Proteger ventanas, balcones y escaleras.
- Mantener la puerta del baño cerrada: el inodoro es uno de los sitios de mayor atracción para los gateadores.
- Evitar que gatee cerca del horno cuando está encendido y debajo de la tabla de planchar cuando está siendo utilizada.
- Evitar dejar manteles colgando con cosas encima que puedan llegar a caer encima si el niño tira de él.
Este período suele durar alrededor de tres meses, hasta que se largan a caminar. No obstante, esto no quiere decir que cuando empiecen a caminar, abandonen por completo el gateo: suele suceder que gatean muy rápido y dominan por completo los movimientos y que esto les resulte mucho más cómodo y eficiente que un andar recién estrenado, vacilante e inseguro. Recién cuando marchen con seguridad, dejarán el gateo por completo.
Lo más importante de todo es la satisfacción que siente el niño cuando descubre que puede desplazarse solo: tan satisfecho se siente que suele estar la mayor parte del día en constante movimiento, llegando a la noche mas cansado de lo habitual pero logrando que a sus padres les pase lo mismo…

14 dic. 2009

Anécdotas divertidas

Victoria (mamá de Lucas): un sábado fuimos con Lucas al bautismo de la beba de unos amigos. Lucas miró muy atento toda la ceremonia y cuando salimos de la iglesia, preguntó muy preocupado: ¿por qué no le pusieron shampoo cuando le lavaron la cabeza?

Victoria (mamá de Santiago): feriado del 8 de diciembre, nos dedicamos a armar el arbolito. Santi, muy entusiasmado, sacaba las bolas y adornos de una bolsa y me las iba pasando para que yo las cuelgue en las ramas del árbol. Casi terminando, se encuentra con un adorno de muérdago, que habitualmente usamos para armar algún centro de mesa y exclama: ¡mamá, falta poner la lechuga!

11 dic. 2009

¿Tenemos una mascota?


Según un estudio efectuado en Estados Unidos, el 75% de los nenes acude a sus mascotas cuando están preocupados o ante situaciones difíciles. Este dato nos indica el vínculo tan especial que suele crearse entre los chicos y las mascotas.
Tener un animal puede ayudar a los niños en muchos aspectos, entre ellos:
- A ser más responsables: se le pueden asignar pequeñas tareas en relación con la mascota como darles comida, mantener el tarrito del agua lleno o jugar en determinados momentos.
- A respetar la naturaleza y a entender los procesos vitales del ser humano: nacimiento, crecimiento, reproducción y muerte.
- A desarrollar un carácter más sociable y abierto.
- A reducir el estrés y la ansiedad: acariciar a un animal hace que nuestro cuerpo segregue endorfinas que proporcionan bienestar físico.
- A ser más compasivos y entender mejor los problemas o el sufrimiento de los demás (empatía).
Sin embargo, decidir la adquisición de un animalito no es un tema tan liviano como el de comprar un juguete o planificar unas vacaciones: hay que tener en cuenta que, no importa cuánto prometan los pequeños que van a cuidar a su mascota: es inevitable que casi toda la responsabilidad recaerá sobre mamá y papá.
Asimismo deben ponderarse varios puntos antes de tomar la decisión:
- Todos los animalitos necesitan cariño, cuidados y compromiso de sus dueños: una mascota que requiera poco cuidado es prácticamente imposible.
- Se debe considerar el presupuesto con que se cuenta: no sólo hay que abonar el importe de la adquisición de la mascota sino que van a surgir nuevos gastos fijos mensuales: alimentación, vacunas, estética, atención médica, accesorios (perrera, jaula, pecera, juguetes, etc.)
- Se debe tener en cuenta el espacio físico del que disponemos en casa y el tiempo que podemos dedicarle.
- La salud de los integrantes de la familia es un factor muy importante: hay que tener en cuenta si existe alguna persona alérgica a los pelos, si hay mujeres embarazadas (para el caso de los gatos que pueden transmitir toxoplasmosis), etc.
- La edad de los chicos de la casa también debe ser considerada: hay mascotas que pueden tener todos los niños pero hay otras que no son recomendables para nenes muy pequeños por las mordeduras que pueden ocasionar (por ejemplo, las cotorras). Además a los chiquitos les gusta sentir texturas y tocar a sus animalitos, algo imposible de realizar con un pez o con un canario.
- Las enfermedades más comunes de la especie elegida y las medidas higiénicas que deberíamos adoptar para prevenirlas también deben ser evaluadas.
Existen muchas opciones a la hora de elegir: perros, gatos, peces, aves, roedores (hámsteres, conejos, cobayos), algunos reptiles como las iguanas y hasta erizos. Los niños prefieren perros y gatos, especialmente por la facilidad de relación que ofrecen. Sin embargo, teniendo en cuenta las posibilidades de la familia, deberá llegarse a un acuerdo sobre qué mascota será la indicada y si la que el niño prefiere no es posible, debemos explicar por qué y buscar alternativas.

¿Cómo enseñamos a mascotas y niños a convivir sin problemas?
Es necesario que enseñemos a ambos como deben jugar y tratarse sin hacerse daño. Para ello es imprescindible que los primeros contactos estén supervisados por un adulto que oriente al niño. Es necesario enseñarles que no hay que tirarles de la cola, que no hay que golpearlos y la forma en que deben agarrar y acariciar al animal. Hay que ayudarlos a ver el mundo desde el punto de vista del animal: ¿cómo te sentirías si alguien te tira de las orejas?
De la misma manera debemos enseñar a la mascota, sobre todo a los perros, que el chico siempre está por encima de él en la jerarquía familiar: saludar primero al bebé, darle de comer antes, etc. son pequeñas muestras de este ordenamiento.
Hay algunos puntos que los nenes deberían comprender sí o sí:
- Las mascotas necesitan espacio y no siempre les gusta que les presten atención, sobre todo si están durmiendo o comiendo.
- Hay que pedir permiso para tocar mascotas de otras personas dado que pueden sentirse incómodas e incluso atacar si las toca un desconocido.
- Las mascotas pueden enojarse si se las acaricia o se les juega demasiado: hay que reconocer las señales de fastidio tales como gruñir o retroceder.
- Un animalito que está lastimado o siente dolor puede morder a cualquier persona que se le acerque.
En realidad, los chicos aprenden lo que ven: observando cómo tratan mamá y papá al animalito van a aprender a alimentarla, acariciarla y jugar con ella. Y de esa manera van a obtener un compañero de juegos ideal y un compromiso del que no podrán deshacerse nunca más: si comprás una mascota deberás cuidar de ella.

10 dic. 2009

Llega Papá Noel: ¿Creer o no creer?


Un poquito de historia

Papá Noel. Santa Claus. San Nicolás. Distintos nombres para un mismo personaje: un viejito bonachón, de barba blanca, mejillas sonrosadas, enorme barriga y traje rojo que trae regalos para Navidad a los niños que se han portado bien durante todo el año.
Inspirado en un obispo cristiano llamado Nicolás que vivió en el siglo IV en lo que es hoy Turquía, era hijo de una familia acomodada y, al quedar huérfano a causa de la peste, repartió sus bienes entre los necesitados y se ordenó como sacerdote.
Hay varias leyendas relacionadas con este obispo y que lo han ido llevando a convertirse en este mito hoy más vigente que nunca:
Una de estas historias narra que un criminal acuchilló a varios niños y que San Nicolás habría rezado por ellos logrando su recuperación inmediata.
Otro relato cuenta que cierta vez, enterado que un vecino se hallaba en bancarrota y que estaba desesperado por no tener la dote para su hija, dejó una bolsa con monedas de oro como obsequio. El casamiento pudo realizarse y así surgió la costumbre de intercambiar regalos en Navidad.
Sea como sea, estas historias se fueron transformado con el tiempo y se llegó al “modelo actual” de Papá Noel: con trineo, renos y bolsas con regalos. Esta última versión es responsabilidad del ingenio norteamericano al igual que la imagen vestido de rojo, con cinturón y botas negras que nació cuando una marca de gaseosas, en 1931, le encargó al caricaturista Thomas Nast que dibujara a Papá Noel para su campaña navideña.
Así las cosas, Papá Noel viviría en el Polo Norte, con su señora y un gran número de duendecitos que lo ayudan a fabricar juguetes. A través de sus cartas, los nenes hacen sus pedidos y en la noche de Navidad, las repartiría en su trineo volador, entrando en todas las casas por la chimenea o por la ventana. Para recibir regalos es requisito “haberse portado bien” ya que Papá Noel cuenta con un telescopio con el que puede ver a todos los nenes del mundo.

Creer, creer, creer… los nenes deben creer

Cada familia tiene su propio manejo de las creencias y de los ritos navideños. Algunas prefieren apoyar la tradición y la ilusión de los niños y otras no quieren crear falsas expectativas en ellos.
Tu bebé crece es ampliamente partidario de la fantasía, de las ilusiones, de los sueños, de creer: en Papá Noel, en el Ratón Pérez, en los Reyes Magos… creer, creer y creer.
“Yo me quedo despierto todo lo que puedo para intentar verlo cuando deja los regalos” nos cuenta Matías de cinco añitos. “¡Yo lo vi, yo lo vi! Pero no le hablé porque era chiquito y me dio miedo” narra Valentina, muy emocionada.
La idea de Papá Noel es parte del imaginario infantil, se va superando con el paso del tiempo y a medida que cada nene va teniendo un mayor acceso a la información: con el tiempo se va transformando en un simple recuerdo de la infancia.
En la mayoría de los hogares se arma el arbolito, se decoran las puertas y las mesas navideñas y los nenes piden sus regalos a Papá Noel a través de cartitas que dejan en el árbol de Navidad. Y todos los papás insistimos que para recibir regalos “hay que portarse bien”. Por ello la fantasía de Papá Noel puede servir como un estímulo para lograr que se esfuercen: claro que ese esfuerzo debe tener recompensa, para que sea positivo y motivador para el niño.
Y no debemos olvidar, además, que esta época del año es para los más chiquitos una experiencia llena de emoción y felicidad y que los papás debemos disfrutar a su lado: cuando empiecen a dudar y a hacer preguntas, habrá llegado el momento de contarles la verdad y allí replantearnos cómo pasar las fiestas sin Papá Noel.

9 dic. 2009

Enseñar ética

Diez consejos para criar a un niño con buenas bases éticas, según la Dra. Michele Borba:

1- COMPROMETERSE A CRIAR UN NIÑO ÉTICO. Si usted quiere criar a un hijo ético, haga un compromiso personal.
2- SER UN FUERTE EJEMPLO MORAL. Trate de hacer de su vida un ejemplo de los comportamientos correctos y morales para que su hijo vea y aprenda. Los padres son los primeros maestros de los niños y los más poderosos.
3- SABER CUALES SON SUS CREENCIAS Y COMPARTIRLAS. Siempre es bueno dedicar tiempo para pensar en los valores éticos y compartirlos frecuentemente con los hijos y asimismo saber que piensa él.
4- USE LOS MOMENTOS APTOS PARA ENSEÑARLE. Habrá que aprovechar los asuntos éticos ya que le ayudaran a su hijo a desarrollar creencias morales sólidas que guiarán su conducta durante el resto de su vida.
5- USE LA DISCIPLINA COMO UNA LECCIÓN. Ejerciendo una buena disciplina se aprende y se crece moralmente.
6- ESPERAR LA CONDUCTA ÉTICA. El exponer y reforzar los valores morales en casa consistentemente el niño los interioriza y llegan a formar parte de él.
7- REFLEJAR SOBRE LOS EFECTOS DE SU CONDUCTA. Hacerle notar al niño como los efectos de su actuar afecta a los demás.
8- REFORZAR LA CONDUCTA ÉTICA. Cuando el niño tenga un buen comportamiento o realice una buena acción, reconózcalo mencionando lo que hizo bien y porque usted lo aprecia.
9- ESTABLECER UN ÓRDEN DE PRIORIDADES MORALES HOY POR HOY. Los niños aprenden a ser éticos por los buenos actos que realizan. Ayudándole a reconocer el efecto positivo que su acto tiene en el recipiente y esto solo se logra si los padres enfatizan una y otra vez la importancia de las virtudes.
10- INCORPORAR LA REGLA DE ORO. “No hagas a otro lo que no quieres que te hagan a ti”. Le hará pensar en su conducta y en las consecuencias para los demás. Haga que la regla sea la guía moral de su familia.

Michele Borba es doctora en Pedagogía y ha trabajado anteriormente como maestra. Asesora y educadora internacionalmente reconocida, ha dirigido seminarios en los que han participado más de medio millón de personas. Ha recibido el National Educator Award y es autora de Inteligencia moral y La autoestima de tu hijo, entre otros libros.

8 dic. 2009

Dar amor con las manos

Shantala es una técnica milenaria de masajes para bebés, de origen hindú. Consiste en un contacto profundo entre la mamá o el papá y el bebé en el que no es necesario hablar, sólo hacen falta las manos recorriendo con amor la piel del bebé y los ojos de ambos compartiendo la mirada.
Puede realizarse a partir del mes de vida y es aconsejable tomarlo como parte de la rutina: después del baño, en un lugar cálido y tranquilo, sin interrupciones, encima de una toalla suave donde el bebé esté cómodo y preparado para recibir delicadeza y ternura.
Este tipo de masajes brinda beneficios impensables:
1- Ayuda a regulas las funciones respiratoria, circulatoria y gastrointestinal (gran ayuda en los momentos de cólicos y gases, por ejemplo)
2- Alivia al bebé del estrés producido por el encontrarse diariamente con cosas nuevas.
3- Mejora la comunicación afectiva entre el bebé y las personas de su entorno.
4- Estimula el sistema inmunológico y propicia un mejor desarrollo del sistema nervioso.
5- Aumenta la autoestima del bebé.
6- Relaja al bebé y lo ayuda a que tenga un sueño más profundo y tranquilo.
7- Aumentan sus reacciones musculares y desarrolla más rápidamente la coordinación motora.
Actualmente, ya en los cursos de preparto se incluye una breve charla demostrativa en la que las mamás son introducidas al mundo del shantala. Y, dados sus muchos beneficios y su nulo efecto negativo sobre los bebés sólo resta decir: padres: manos a la obra!

“Ser cargados, acunados, acariciados, tocados, masajeados, cada una de esas cosas es alimento para los niños pequeños, tan indispensable, sino más que vitaminas, sales minerales y proteínas. Si se lo priva de todo eso, y del olor y de la voz que tan bien conoce el niño, aunque esté harto de leche, se dejará morir de hambre”- Dr. Frederick Leboyer, médico ginecoobstetra francés.

7 dic. 2009

Anécdotas divertidas...

Victoria (mamá de Lucas):
Era una noche como otras cuando la criatura esa que tanto queremos se despierta sin ningún sentido varias veces a la noche.... te duele algo?, no... qué te pasa? nada...tenés miedo? no... entonces que querés?? ir con mamá....
Padre ya somnoliento después de levantarse tres veces (le tocaba a él, no es que la madre se haga la distraída) agarra en sus brazos al pequeño Lucas y al llegar a su destino (la cama de sus padres) calcula mal y en vez de apoyarlo en la cama confortable al lado de su madre LO TIRA AL SUELO!!!! a lo que el pequeño reacciona con un grito seguido de llanto sin entender el por qué de la actitud de su papá…el padre culposo lo abraza le pide perdón y el niño duerme confortable hasta las 7 de la mañana del día siguiente.

Andrea (mamá de Joaquín):
Primer día de clase, colegio doble jornada, lo mandé con la vianda para el almuerzo.
En el primer recreo la maestra le dice a los chicos que si tenían algo para comer que lo llevaran al recreo (alfajores, galletitas, etc)
Joaquín se acomodó en un rincón a comer el sándwich de milanesa a las 9.00 hs de la mañana…

4 dic. 2009

¡Y se va la quinta! ¡Y la sexta!

Padres: eruptivas hay cada día más, ¿o alguno de ustedes padeció la quinta enfermedad, acaso? Nunca fuimos más allá de una varicela o un sarampión, los más viejitos. Por eso, Tu bebé crece decidió llamar al doctor amigo para que nos cuente de qué se tratan estas enfermedades.
Augusto Fernández, médico pediatra, habló así sobre cada una de ellas:

1) Quinta enfermedad: se la conoce también como eritema infeccioso o parvovirus, es una enfermedad infectocontagiosa causada por un virus llamado parvovirus B19, presente únicamente en los seres humanos, por lo tanto los animales no la transmiten. Es frecuente en los niños menores de 6 años, aunque se han dado casos de quinta enfermedad en adultos. El contagio se realiza de persona a persona, por contacto de secreciones nasales, bronquiales o saliva: compartir utensilios o vasos, una misma servilleta o pañuelo, etc.
En ocasiones sólo provoca síntomas similares a los de un resfriado: fiebre y malestar general. En otras, luego de varios días con estos síntomas, aparece una coloración rojiza en las mejillas de contornos nítidos y que pica. Para el tratamiento sólo se indica paracetamol (para bajar la fiebre) y talco mentolado para disminuir la picazón.

2) Sexta enfermedad: también llamada roseola del lactante o exantema súbito, se cree que de origen vírico (herpes virus-6 humano). Tiene un período de incubación de entre 7 y 15 días y se contagia a través de la tos, estornudos y secreciones salivales. Al igual que la quinta enfermedad, aparece fiebre alta y una vez que ésta pasa, aparece la erupción, que en este caso son manchas sobreelevadas de color rojo en todo el cuerpo. Tampoco tiene un tratamiento específico, sólo se suministra paracetamol para bajar la temperatura.

Fernández asegura que ambas enfermedades son muy comunes en niños escolarizados y que cada una de ellas tiene una característica particular: en el caso de la quinta, “el enfermo contagia solamente antes de que aparezca la erupción” y en el de la sexta asevera que “es muy llamativo cómo el paciente recupera velozmente su estado de salud, una vez que surge la erupción”. Por eso padres:¡no desesperen, bajen la fiebre y busquen las manchitas!

3 dic. 2009

Seño… ¿me ayudás a adaptarme al Jardín?


Comenzar a ir a un jardín maternal o a un jardín de infantes es un momento importante para el nene ya que allí comenzará a sociabilizar con gente que se encuentra fuera del entorno familiar. Por ello, los papás deben acompañar este proceso con amor, mucha paciencia y demostrando seguridad para transmitirle estas sensaciones a los chicos.
Así surge la figura de la “seño” quien se encargará de ayudar a pasar por un período de adaptación, tanto a los niños como a los padres, un período en el que nos encontraremos con muchos sentimientos: miedos, dudas, alegrías, sonrisas, ansiedades.
Tu bebé crece le pidió a Matilde Daniele, docente que se desempeña en el Jardín Maternal Piluso de la Ciudad de Buenos Aires, que comparta con nosotros los secretitos y los trucos que ella emplea para que esta etapa sea productiva:
- Les pedimos a los papás que sea siempre la misma persona la que ingresa a la sala, durante el período de adaptación. Esta etapa dura una semana y esta persona (mamá, papá, una abuela) se debe quedar cada día, un poquito menos.
- Para el momento de la siesta, pedimos una remera de la mamá de modo que el niño, al estar en su camita pueda sentir cerca “el olorcito” de su madre: la remera actúa como elemento de contención, de apego, de tranquilidad y seguridad, de calma.
- Siempre consultamos la rutina del niño en la casa para evitar cambios bruscos (modo de dormir, posturas, alimentación, horarios)
- Pedimos que traigan al jardín la almohada o el osito con el que duermen y el chupete y mamadera al que están acostumbrados para contenerlos en los momentos de llanto y sueño.
- Es importante que los papás se sientan cómodos y seguros en relación al lugar donde dejan a sus hijos, por lo tanto se les muestra el espacio de la sala, se les habla sobre las rutinas y normas, etc.
- Debe intentarse que siempre sean las mismas personas las que contengan al niño para que, de a poco, construya el apego a ellas. Para lograr eso se les canta, se los alimenta, se los cambia, se los duerme…
- En los nenes más grandes se genera el vínculo progresivamente a través de juegos integradores, canciones, cuentos. En algunos casos se les puede presentar un muñeco o juguete que los acompañe, que les presente las actividades y comparta con ellos sus cosas.
Darnos cuenta de que nuestros hijos están creciendo constituye un verdadero desafío. Ayudarlos a ser más independientes, también. Por eso, todos estos secretitos que nos da Matilde quizás ayuden un poquito a facilitar esta nueva etapa.

2 dic. 2009

Respuestas divertidas

Encuesta realizada a niños de segundo y tercer grado de primaria. Estas fueron algunas de las respuestas más graciosas:
¿Quién es el jefe en tu casa?
1. Mi mamá no quiere ser jefe pero tiene que serlo porque mi papá es chistoso.
2. Mi mamá. Lo sabes por la inspección de mi cuarto. Ella ve hasta lo que hay debajo de mi cama.
3. Creo que mi mamá, pero solo porque ella tiene más cosas que hacer que mi papá.
¿Por qué hizo Dios a las Madres?
1. Porque son las únicas que saben dónde están las cosas en la casa.
2. Principalmente para limpiar la casa.
3. Para ayudarnos cuando estábamos naciendo.
4. Para que nos quisieran.
¿Cómo hizo Dios a las Madres?
1. Usó tierra, como lo hizo para todos los demás.
2. Con magia además de súper poderes y mezclar todo muy bien.
3. Dios hizo a mi mamá así como me hizo a mí, solo que usó partes más grandes.
4. Yo creo que tardó mucho en hacerlas, pues mi papá dice que a veces las mujeres son muy complicadas.
¿Qué ingredientes usó?
1. Dios hizo a las madres de nubes y pelo de ángel y todo lo bueno en este mundo y una pizca de malo.
2. Tuvo que empezar con huesos de hombres y después creo que usó cuerda,principalmente.
3. Yo creo que con muchas flores
¿Por qué Dios te dio a tu mamá en vez de otra mamá?
1. Porque somos parientes.
2. Porque Dios sabía que ella me quería más a mí que otras mamás que me quisieran.
3. Porque nos parecemos mucho.
¿Qué clase de niña era tu mamá?
1. Mi mamá siempre ha sido mi mamá y nada de esas cosas.
2. No se porque no estaba yo allí, pero creo que ha de haber sido muy mandona.
3. Dicen que antes era muy linda.
¿Qué necesitaba saber tu mamá de tu papá antes de casarse con él?
1. Su apellido.
2. Si quería casarse con ella.
3. Pues... si tiene trabajo y si le gusta ir de compras.
¿Por qué se casó tu mamá con tu papá?
1. Porque mi papá hace el mejor spaghetti en el mundo y mi mamá come mucho.
2. Porque ya se estaba haciendo vieja.
3. Mi abuela dice que porque no se puso su gorra para pensar.
4. Para poder ser la mamá de la casa.
¿Cuál es la diferencia entre las mamás y los papás?
1. Las mamás trabajan en el trabajo y en la casa y los papás solo van al trabajo.
2. Las mamás saben hablar con las maestras sin asustarlas.
3. Los papás son más altos y fuertes, pero las mamás tienen el verdadero poder porque a ellas les tienes que pedir permiso cuando quieres quedarte a dormir en casa de un amigo.
4. Las mamás tienen magia porque ellas te hacen sentir bien sin medicina.
¿Qué hace tu mamá en su tiempo libre?
1. Las mamás no tienen tiempo libre.
2. Si lo oyes de ella, paga cuentas TODO el día.
3. Creo que... trabajar.
¿Qué haría a tu mamá perfecta?
1. Por adentro ya es perfecta, pero afuera creo que un poco de cirugía plástica.
2. Que no me regañara tanto y que me dejara ver más tele.
3. Si supiera jugar fútbol.
¿Si pudieras cambiar algo de tu mamá, que sería?
1. Tiene esa cosa rara de pedirme que siempre limpie mi cuarto. Eso le quitaría.
2. Haría a mi mamá más inteligente, así sabría que mi hermano me pegó primero y no yo.
3. Me gustaría que desaparecieran esos ojos invisibles que tiene atrás de su cabeza.
Gracias Angélica Marengo, por tu aporte!

1 dic. 2009

El baúl de los juguetes


Jugar es uno de los derechos de los niños y no menos importante que alimentarse, recibir una buena educación y cuidar de su salud. Al jugar, los chicos investigan, aprenden a relacionarse con otros nenes y con el mundo, aprenden a comunicarse, exploran el mundo y desarrollan su inteligencia.
En el mundo actual, veloz, sin respiro, consumista, muchas veces los papás confundimos jugar con comprar juguetes sin cesar: con ruidos, a pilas, que anden solitos: mucha tecnología que deja al juego cotidiano libre de un componente esencial: la imaginación.
Por ello y para gastar menos y crear más, armamos el “baúl de los juguetes” según edades, para jugar estimulando la imaginación y la inteligencia de nuestros niños:
El baúl de 0 a 6 meses:
Sonajeros- Juguetes móviles para cochecitos y cunas- cubos y pelotas blandas- globos- medias con cascabeles- ositos y juguetes blandos- libritos de tela- gimnasio- espejos irrompibles.
El baúl de 6 a 12 meses:
Mordillos y juguetes que se puedan chupar- cubos de madera y cajas de cartón- papeles de colores para arrugar y romper- botellas de plástico rellenas con porotos- libritos con imágenes- anillos apilables- objetos de cocina (cacerolas, cucharas de madera, recipientes plásticos)- instrumentos musicales (tambor, maracas, triángulo, pandereta)- burbujero.
El baúl de 12 a 24 meses:
Papeles de colores- Libritos para pintar- Crayones, lápices, marcadores y tizas- Rompecabezas sencillos- Cajas- Masa o plastilina- Títeres- Pelotas- Muñecos- Casitas- Juegos de encastre- Disfraces- Bloques de plástico o madera- autitos y camiones- aros- pizarrón.

Quiero tiempo pero tiempo no apurado,
tiempo de jugar que es el mejor.
Por favor, me lo da suelto y no enjaulado
adentro de un despertador.

María Elena Walsh