30 oct. 2009

Consultamos al doctor: ¿qué es el famoso reflujo?

El reflujo gastroesofágico es el escape hacia arriba del contenido del estómago: puede llegar al esófago o continuar hasta la boca, provocando el vómito que es el síntoma más común. La mayoría de los niños padecen el reflujo fisiológico: están sanos, aumentan bien de peso y se comportan de forma normal; este reflujo es producto de la inmadurez y pasa con el tiempo.
Augusto Fernández, médico pediatra, asegura que hasta el año, el cardias (anillo muscular que separa estómago y esófago) carece de tono adecuado para contraerse lo suficiente y esto genera el reflujo: “sólo hay que preocuparse cuando en los controles se observa un estancamiento en la curva de crecimiento o presenta episodios de enfermedades pulmonares, otitis o de la vía aérea a repetición”
Según el profesional el tratamiento a implementar es muy sencillo, no implica gastos extras y se realiza en el hogar:
- Reducir las porciones de alimento, incluso para el caso de aquellos niños que sólo toman pecho: en este caso se debe limitar el tiempo de cada mamada.
- Evitar moverlo y cambiarlo después de comer.
- Hacer que duerma en una posición en la que el cuerpo quede más alto que los pies (esta recomendación no es de tan fácil aplicación, considerando que a los pequeños no les agrada permanecer quietitos en una posición fija)
- Mantenerlo en posición vertical durante los quince minutos posteriores a su comida para favorecer el vaciamiento gástrico y ayudarlo a expulsar su “provechito”
Sin embargo, según Fernández “lo más importante es armarse de paciencia; la desaparición de los vómitos puede demorar varios meses”.

29 oct. 2009

La anécdota del día

Agustina (mamá de Pedro): Cuando Pedro tenía sus primeras semanas, el padre colaboraba cambiando pañales, -situación que duró un tiempito nomás, aunque sería una desagradecida si digo que no es un gran colaborador y compañero, pero eso es materia de otro cuento-...., cuestión que lo hacia a la mañana temprano, así yo descansaba un poquito más. Un día, se ve que el pañal no estaba del todo bien puesto, porque mientras el niño estaba en mi regazo, se hizo una cacona que impregnó mis vestimentas y mi cuerpo. Rescato lo positivo de eso: comprobamos que estaba largando bien los gasesitos y alimentándose en cantidad.

27 oct. 2009

Diarrea en niños y bebés

La diarrea es una enfermedad muy habitual durante la infancia y se caracteriza por la eliminación de deposiciones más blandas y en forma más frecuente, actuando así a modo de mecanismo de defensa ya que de esa forma se eliminan los microbios o los alimentos en mal estado responsables del problema. Muchas veces suele acompañarse de otros síntomas como fiebre, vómitos y dolor intestinal.
Las causas más frecuentes suelen ser:
a) La alimentación: el agua que se utilizó para preparar la mamadera estaba contaminada o el niño ingirió algún alimento en mal estado o que le cayó mal.
b) Medicamentos: el consumo de antibióticos o de medicinas utilizadas para calmar el reflujo gastroesofágico, por ejemplo.
c) Infecciones: causadas por varios tipos de virus que se contagian en forma similar a la que se contagian los virus respiratorios.
No es una enfermedad grave, el mayor peligro que puede acarrear es la deshidratación. Para evitarla es necesario ofrecer abundante líquido, en un principio con una cucharita para evitar los vómitos.
Otra medida importante es implementar una dieta que ayude a regular la actividad intestinal: para aquellos bebés que se alimentan sólo con teta no existen restricciones ni en cantidad ni en horario para su consumo y para los niños que ya han incorporado otros alimentos, algunos buenos consejos a seguir son: reemplazar la leche común por alguna deslactosada, alimentarse a base de cereales de arroz, banana bien madura, manzana rallada, pollo hervido, gelatina de manzana y arroz bien cocido con queso rallado. Es importante no obligarlos a comer, si no tienen hambre: los niños poseen un propio y eficiente sistema natural de limpieza del organismo.
La mayoría de las diarreas evolucionan bien sin la necesidad de utilizar medicamentos, debiendo siempre consultar con el pediatra con respecto a su consumo.
Por último y no menos importante, es necesario extremar las medidas de higiene: lavarse siempre las manos con agua y jabón (antes de cocinar y antes y después de cambiarlo, sobre todo), dejar siempre aparte y bien cerrado el cesto de basura y lavar bien los alimentos.

26 oct. 2009

Antes de ser mamá

Yo comía mi comida caliente.
Mi ropa lucía planchada y limpia todo el día.
Podía sostener largas y tranquilas conversaciones telefónicas.

ANTES DE SER MAMÁ...
Me dormía tarde, tan tarde como quería
y jamás me preocupaban las desveladas.
Cepillaba y cuidaba mi pelo, lucía uñas largas y hermosas.

Mi casa estaba limpia y en orden,
no tenía que brincar juguetes olvidados por todos lados.

ANTES DE SER MAMÁ...
No me apuraba si alguna de mis plantas era venenosa,
ni pensaba en lo peligroso de las
escaleras o las esquinas de mis muebles.
No dejaba mi tiempo en consultas mensuales con el doctor,
ni consideraba siquiera la palabra VACUNA.

ANTES DE SER MAMÁ...
No tenía que limpiar comida del piso, ni lavar las huellas de pequeños
deditos marcadas en los vidrios.
Tenía control absoluto de mi mente, mis pensamientos,
mi cuerpo y mi aspecto físico...
Dormía toda la noche y los fines de semana eran totalmente relajados.

ANTES DE SER MAMÁ...
No me entristecían los gritos de los niños en la
consulta médica, no tuve jamás que detener, con lágrimas en mis ojos,
una piernita que sería inyectada.

ANTES DE SER MAMÁ...
Yo nunca sentí un nudo en la garganta al mirar
a través de unos ojos llorosos y una carita sucia.
No conocía la felicidad total con sólo recibir una mirada.
No pasaba horas mirando la inocencia
dormir en una cuna.
Nunca sostuve a un bebé dormido SOLO
porque no quería alejarlo de mí

ANTES DE SER MAMÁ...
Nunca sentí que mi corazón se rompía en
un millón de pedazos al no poder calmar el dolor de un niño.
Nunca supe que algo tan pequeño, podía afectar TANTO mi mundo.
Nunca supe que podía amar a alguien
de ese modo, nunca supe que amaría como una MADRE.

ANTES DE SER MAMÁ...
Yo no conocía el sentimiento que provoca tener mi corazón
fuera de mi cuerpo.
No sabía que tan especial me sentiría
al alimentar a un bebé hambriento.
No sabía de esa cercanía inmensa entre una madre y su hijo.
No sabía que algo tan chico
podría hacerme sentir tan importante.

ANTES DE SER MAMÁ...
No imaginaba tanta calidez, tanta dulzura, tanto amor.
No imaginaba lo grande y lo maravilloso que sería,
No imaginaba la satisfacción de ser madre,
no sabía que yo era capaz de sentir tanto...

No imagino mi vida sin esa pequeña sonrisa, pícara y traviesa
sin esa huella de chocolate en la pared
sin ese olor a pureza,
sin escuchar de unos pequeños labios
esa palabra corta y larga a la vez;
Mamá...

Para todas aquellas mamás que comprenden y sienten que el amor por un hijo es eterno, que el camino de ser mamá es una elección que brota del alma, que no existe un amor más profundo en este mundo que aquel que se siente por un hijo.
Para las otras,
aquellas mamás de la vida, las que uno elige
desde el alma y por devoción.....

"Amores del Alma",2007

25 oct. 2009

Algunas ayuditas para cuando están pachuchos...

- Cuando sufren de tos y se depiertan a cada rato, algo que los ayuda a calmar esa tos y a conciliar el sueño es hacerles un plano inclinado con el colchón, poniendo un par de almohadas debajo del mismo.

- Para que los mocos los dejen respirar con más facilidad y para evitar que se vayan a otros destinos más peligrosos que la nariz (oídos, pulmones, garganta) una buena medida es aspirarle lor orificios nasales con la pipeta de goma que venden en todas las farmacias: primero se pone una gotita de solución fisiológica y luego con la pipeta se extraen todos los mocos!! Ojo: cuanto más grande el niño, más ardua la tarea.

- Para las diarreas, nada mejor que la típica leche de bismuto (siempre consultando con el pediatra) y obvio, una buena dieta: arroz bien cocido, queso, manzana rallada, gelatina de manzana, leche deslactosada y agua.

- Cuando aparecen vómitos, para evitar que sigan vomitando lo ideal es darles agua con una cucharita, muy de a poquito.

23 oct. 2009

la anécdota del día

Luciana (mamá de Juan): Era tarde, cerca de las dos de la mañana, Juan, que todavía no había cumplido diez días, lloraba desconsoladamente hacía más de 250 minutos.
Era la primera vez que el llanto resultaba intenso, angustiante y sostenido: "Algo le pasa, vayamos a la guardia"
En cinco minutos llegamos a la guardia del CEMIC, Juan dormido, cerró los ojos ni bien arrancó el auto.
“A mi hijo le duele algo”, a lo que el recepcionista me contestó: “No parece... pero espere que me comunico con neonatología”
El tipo hablo en vos baja por teléfono, y me dijo: “Tome asiento. En 45 minutos los va a ver el médico”
El papá y yo nos miramos. Decidimos esperar los 45 minutos en casa ya que hasta para nosotros la situación era ridícula: Juan seguía durmiendo plácidamente.
Nunca volvimos a la guardia. Nos despertamos los tres al día siguiente, cerca de las diez de la mañana.

22 oct. 2009

¡Me pica la cabeza!

Los piojos son parásitos de color blanco que cambian de color y se vuelven rojizos cuando comienzan a succionar sangre. Su mordida no produce ningún dolor pero, para extraer la sangre, el piojo elimina una sustancia anticoagulante que es muy irritante y produce la picazón.
Sus huevos se llaman liendres y se adhieren de forma muy fuerte al pelo. Muchas veces son confundidas con caspa y es necesario que sean eliminadas rápidamente pues luego de alrededor de ocho días se transforman en nuevos piojos que seguirán reproduciéndose a toda velocidad.
El síntoma más común para detectar que nuestro hijo tiene piojos es la picazón, especialmente en la nuca o en la zona detrás de las orejas.
Existen múltiples productos farmacéuticos para tratar esta enfermedad pero siempre se debe consultar con el pediatra para que éste aconseje qué utilizar y de qué forma ya que muchos de estos medicamentos son tóxicos y pueden generar reacciones alérgicas, sobre todo en los más chiquitos.
Además de la aplicación de algún producto es necesario tomar dos medidas adicionales y no menos importantes: comenzar a utilizar un peine fino a diario para eliminar piojos y liendres adheridos al cabello y avisar en el jardín donde concurre el pequeño para hacer una "terapia de grupo": todos los infectados deben tratarse para evitar un círculo vicioso de contagios: la docente puede controlar la cabeza de los niños pero no es su responsabilidad hacerlo; esa tarea es exclusiva de los padres.
Sin duda, la pediculosis es una enfermedad que altera a todos los padres: es muy frecuente su contagio y es muy difícil de combatir, los piojos vuelven una y otra vez. Años atrás era considerada una enfermedad para ocultar y que causaba vergüenza a quien la padecía: hoy día es un hecho habitual en la vida del niño que concurre al jardín, por ello: ¡a no volverse locos pero sí a darles batalla!

20 oct. 2009

Recetas fáciles para madres desesperadas

Pastel de papas: en una cacerola con un poquito de aceite en el fondo cocinar un poquito de cebolla y de morrón picados y agregar la carne picada. Condimentar con sal, orégano y queso rallado. Una vez que está todo bien cocido se le puede agregar huevo duro picadito. Colocar toda la mezcla sobre una asadera y cubrirla con puré de papa.

Consejito: entre la mezcla y el puré de papa colocar trocitos de queso fresco. Darle un toque de horno para que ese queso se derrita y ¡tus hijos agradecidos!

Milanesas o supremas con puré o ensalada: tanto las milanesas como las supremas son del agrado de casi todos los chicos y se pueden acompañar con purés variados o con distintas ensaladas: remolacha, zanahoria, tomate, pepino son las verduras que más les suelen agradar a los pequeños.
Consejito: tanto las milanesas como las supremas se pueden hacer en grandes cantidades y freezarlas para ir sacándolas a medida que las queremos cocinar. Es muy importante usar un buen aceite y que la porción de nuestro nene sea cocida en el primer aceite, no en aceite ya usado.

19 oct. 2009

La anécdota del día

Victoria (mamá de Santiago): una noche estábamos con Santi con todos los preparativos para irnos a dormir: juntamos los juguetes, prendimos el velador, cerramos la ventana, pusimos un autito a dormir en la cama de Santi, sacamos zapatillas y cambiamos el pañal. Cuando lo puse en su cama, al ver que no tenía el chupete, le dije: “Santi, nos olvidamos de algo” a lo que él me miró extrañado. Para ayudarlo a darse cuenta de que era lo que nos habíamos olvidado, le dije: “es algo que usamos para hacer así” y con la boca imité el movimiento del chupeteo, haciendo un ruido exagerado. Más extrañado aún, me miró y me dijo: “¿chancho?

16 oct. 2009

Diez consejos para intentar que duerma...

1. Vestir al bebé con ropa adecuada a la temperatura ambiente y que sea cómoda para moverse mientras duerme.
2. Establecer una rutina de horarios que le vaya indicando que llega la hora de dormir: baño, cena y a la cama, por ejemplo.
3. Enseñarle a diferenciar entre el día y la noche: luz y ruido durante el día y oscuridad y silencio por la noche.
4. Hacerlo dormir en un ambiente distinto al que está acostumbrado a estar durante el día, para que note una diferencia más entre día y noche.
5. Intentar que no se acostumbre a dormir en brazos sino en su cuna, acariciándolo, hamacando la camita o cantándole.
6. Si llora, no pasarlo a nuestra cama: si cedes a eso rápidamente aprende el efecto: llanto- cama de mamá y papá y va a querer siempre lograr eso.
7. Poner cerca de su carita una remera usada por la mamá para dormir; sentir el olor de mamá ayuda a que se relaje y se duerma más tranquilo.
8. Cuando se despierte en medio de la noche para comer, mantener el ambiente oscuro y tranquilo, no jugarle y no cambiarlo si no es necesario; de esta forma es más difícil que se desvele.
9. Armarse de paciencia y tranquilidad para contagiar al bebé de este estado y se duerma más fácilmente.
10. Darle un juguete preferido o una almohadita para que se acostumbre a dormir con ellos.

15 oct. 2009

¡Al agua, pato!

Ni bien se cae el cordón umbilical llega el momento: a dar el primer baño a nuestro bebé. Y algo tan simple como eso genera dudas, miedos y preguntas: ¿cómo agarrarlo? ¿a qué temperatura debe estar el agua? ¿uso shampoo o jabón? ¿qué hago si no le gusta la experiencia de meterse al agua? Nada que ningún padre no haya preguntado ni haya superado aún.
Algo importante a tener en cuenta es la organización del baño; esto ayudará a tener todo lo necesario a mano, a que no surjan imprevistos en medio de la tarea y a que te mantengas tranquila, estado que se contagiará a tu bebé de forma inmediata.
En la lista de imprescindibles figuran: jabón neutro, una o dos toallas suaves, muda de ropa limpia, pañales, crema para la cola y algunos juguetes de goma. También es importante que, antes de empezar con la tarea, controles que la temperatura del ambiente sea agradable, que no haya corrientes de aire en la habitación y que la bañera esté a una altura cómoda para tu cintura.
Y por último se debe verificar la temperatura del agua: ni muy fría ni muy caliente, usa el codo o la parte interna de tu antebrazo para chequearla, ya que son zonas más sensibles que tus manos que están acostumbradas a sentir temperaturas más altas.
No te desalientes si a tu bebé no le agrada su primera experiencia acuática; lo más probable es que su llanto sea porque se siente asustado ante ese medio extraño. Para evitar ese miedo es recomendable mantenerlo bien sujeto para que se sienta seguro. Sin embargo, con el tiempo se va a acostumbrar y hasta va a disfrutar con el baño: para ayudarlo a que entre en confianza es bueno que lo dejes chapotear, que le hables y le cantes y que deje que coopere agarrando la esponja, por ejemplo.
A la hora de salir del agua, dos cosas son muy importantes: envolverlo rápido en una toalla que no lo deje pasar frío y secar todos los pliegues de su piel para evitar paspaduras: debajo del mentón, en los puñitos y codos, el área del pañal, etc.
Algunos consejitos para tener en cuenta:
- No dejes nunca al bebé o niño solo durante el baño, aún cuando ya se siente solo o camine: los resbalones en la bañera pueden ser muy peligrosos y muy poca cantidad de agua es suficiente para que un pequeño se ahogue.
- Durante los primeros meses no utilices talcos, cremas perfumadas ni colonias: pueden causar alergias y molestos sarpullidos.
- La nariz y los oídos nunca deben ser lavados ya que poseen un sistema natural y eficiente de limpieza.
- Cuando crezca y lo pases a la bañera de los adultos, un elemento que puede ser de gran ayuda es una alfombrita de goma antideslizante para evitar resbalones. A pesar de ella, es necesario estar preparada para sujetarlo con rapidez y no debes permitir nunca que se ponga de pie dentro de la bañera.
- Es preferible que el baño se realice siempre a la misma hora ya que a los niños les encanta la rutina. Y no es aconsejable bañarlos después de comer.

5 oct. 2009

La anécdota del día

Patricia (mamá de Ramiro y Delfina)
Un día voy al almacén de la esquina de mi casa a comprar galletitas para el colegio, tardé dos minutos: cuando vuelvo había olor a quemado... empiezo a buscar de donde provenía...reviso el calefactor, el termotanque, la cocina: nada. “Los niños” no hablaban, síntoma más que extraño. ¡Se me quemaba algo en la casa y no sabía qué era! No sé si mi cara o la expresión de mis ojos los hizo romper el silencio: ¡Ramiro había querido averiguar que pasaba al meter el control remoto de la tele en el microondas!

2 oct. 2009

Los beneficios de la teta

La leche materna es inimitable: ninguna leche “maternizada” provee al bebé y a la mamá de todos sus beneficios:
- Garantiza una nutrición completa.
- Disminuye en gran proporción las enfermedades infecciosas y alérgicas, entre otras.
- Disminuye el riesgo de mortalidad infantil.
- Previene el desarrollo de enfermedades como la obesidad y la diabetes.
- Contribuye a un mejor desarrollo emocional y social y al establecimiento de una personalidad más segura e independiente.
- Provee toda el agua que el bebé necesita, evitando la deshidratación durante los meses de calor.
- Reduce el riesgo de que la mamá contraiga cáncer de mama y ovario.
- Refuerza la autoestima y disminuye la depresión posparto.
- Siempre está lista para su consumo, no es necesario levantarse para calentar la leche ni esterilizar mamaderas y ¡es el alimento más económico!
- Facilita la pérdida de los kilos de más que quedan después del embarazo.
- Establece un vínculo incomparable entre madre e hijo.

Por eso, mamás: ¡a dar la teta y a disfrutar de eso!

1 oct. 2009

Consejitos para la hora de comer

a) Todo lo que tenga que ver con la carne debe ser manipulado con muchísimo cuidado: no usar los mismos utensilios para la carne cruda y la comida cocida o para el resto de la comida y cocer muchísimo la carne (¡que no se vea nada rojo!). Esto es indispensable pata evitar el Síndrome Urémico Hemolítico.
b) Las verduras y frutas deben ser lavadas con muchísimo cuidado.
c) Se debe tratar de dar una dieta variada: verduras, frutas, carne, pollo, pescado, cereales, lácteos, harinas. Si vas introduciendo los distintos alimentos en forma temprana en la dieta de tu hijo, aprenderá a comer de todo.
d) A la hora de comer es necesario que los dejes tocar y manipular la comida y la cuchara. De esta forma conocen las distintas texturas y se sienten más atraídos hacia los distintos tipos de alimentos y por otro lado, aprenden a comer solitos.
e) Para evitar grandes desastres en la limpieza del piso, mesa y niño se puede recurrir a distintas trampitas: baberos plásticos que son más fáciles de lavar, una alfombrita plástica que cubra la zona donde va a comer y por sobre todo: vasos, platos y cubiertos irrompibles.
f) Cualquier alimento debe ser consensuado con el pediatra. Él sabrá decirte a qué edad ir incorporando alimentos y en qué forma se lo puedes ir dando. Siempre es mejor empezar con una comida sólida (almuerzo, por ejemplo) y una vez que se acostumbró a los sólidos le agregás la otra comida.